sábado, 15 de marzo de 2014

El Holmes de... Brian Azzarello

Tras anunciarse que Brian Azzarello será uno de los invitados del próximo Salón del Cómic de Barcelona, nada mejor que recuperar este Holmes que el célebre guionista (sí, leen bien: guionista, y no dibujante) me dedicó en su anterior visita a Barcelona, allá en el año 2006. Por desgracia, al parecer este año no podrá venir acompañado de su esposa Jill Thompson, que en aquella ocasión no paró de derrochar simpatía con todos los que hacíamos cola en las sesiones de firmas.


Respecto al autor, decir simplemente que se trata de uno de los guionistas más importantes de los últimos años, destacándose en el género negro-policíaco (100 Balas) y también en personajes más superheroicos (Batman, Superman), aparte de una etapa en Wonder Woman que probablemente sea de lo mejor que se ha hecho con el personaje en los últimos años, alejándose de su tendencia inicial. Destacar también sus dos obras dedicadas a los enemigos por excelencia de los grandes personajes de DC, el Joker y Lex Luthor.
 

viernes, 31 de enero de 2014

Martin Mystère: Los mundos imposibles de Sherlock Holmes

A pesar de la cercanía geográfica y cultural, el cómic italiano no se ha prodigado demasiado en nuestro país. Ciertamente, existen ediciones españolas de la obra de Hugo Pratt, de Guido Crepax o de Milo Manara, pero son solo las primeras espadas de una rica industria que, entre otros títulos, publicó sus propios cómics de Disney al margen de la edición estadounidense. Es por ello que recibimos como un soplo de aire fresco la publicación por parte de Aleta de los títulos de Sergio Bonelli, editorial especializada en aventureros e investigadores de lo oculto, como es el caso de Dylan Dog o Martin Mystère, de cuyo crossover con Sherlock Holmes nos ocuparemos.


Martin Mystère es un cómic creado originalmente por Alfredo Castelli en 1982, y que se convirtió junto al Dylan dog de Tiziano Sclavi en el buque insignia de la citada editorial italiana, aparte de uno de los personajes de cómic más importantes surgidos del país de la bota. El personaje principal es un “investigador de lo oculto”, especializado en toda una serie de disciplinas como la historia o la antropología, y que vive toda una serie de aventuras a lo largo y ancho del mundo al más puro estilo Indiana Jones. En sus andanzas estará acompañado por Java, un neandertal moderno.

 El volumen que nos ocupa reúne dos números de la edición original italiana (129 y 130), correspondientes a los números de diciembre de 1992 y enero de 1993. Así, “Aria de Baker Street” empieza con el propio detective despidiéndose de sus alojamientos en el 221B, en fecha de noviembre de 1903, para centrar posteriormente la acción en 1992, y el viaje de Martin, su ayudante y su prometida a Londres para acudir a la reunión de aficionados a Holmes convocada por Trevor Gould.


La trama, de la que preferimos no revelar demasiado, implica a un manuscrito inédito de Watson, así como la certeza de que el personaje de Holmes fue real, y no una creación de Doyle. Una segunda historia, centrada en las misteriosas desapariciones de jóvenes fugados sirve de subtexto a la historia principal, resolviéndose ambas al final del relato: es en “Los mundos imposibles de Sherlock Holmes”, segunda de las historias recopiladas y que da título al tomo, cuando la verdad queda revelada, gracias a las investigaciones de Martin… y con la intervención inesperada del profesor Challenger y su “Mundo perdido”, que juegan un papel nada desdeñable en la historia, con viaje de Holmes a aquella inaccesible meseta incluido.


El cómic, siendo una publicación de los años 90, puede resultar algo anticuada para un lector moderno (abundan los globos de pensamiento y los soliloquios internos), ya que el estilo se aleja por completo de la descompresión típica de los cómics actuales, en los que para que suceda algo han de pasar al menos tres números. Sin embargo, la historia está muy bien trazada y excelentemente resuelta, e incluye no pocos homenajes al canon y otros pastiches holmesianos, como puedan ser “El secreto de la pirámide” o aquel especial de Batman y Sherlock publicado por DC apenas cinco años antes de este relato, y del que toma prestada la escena final (sustituyendo al Hombre Murciélago por Java. También lugares míticos de Londres como Baker Street o el pub Sherlock Holmes tienen su espacio, demostrando que el guionista los conoce de primera mano.


En resumen, una excelente idea por parte de Aleta el publicar este tomo en su edición de la obra de Martin Mystère en nuestro país, y de la que deberían tomar nota muchas otras editoriales españolas, que mantienen los derechos de ciertos títulos inéditos desde hace mucho sin decidirse a publicarlos.
 
FICHA:
TÍTULO: Aria di Baker Street/I mondi impossibili di Sherlock Holmes

EDICIÓN: 1992-1993

EDITORIAL: Sergio Bonelli

GUIÓN: Carlo Recagno

DIBUJO: Franco Devescovi


EDICIÓN ESPAÑOLA: Los mundos imposibles de Sherlock Holmes, Aleta Editorial (2013)
 
 

lunes, 6 de enero de 2014

Batman vs Sherlock

En el día del cumpleaños de Holmes, y aprovechando que este 2014 celebramos los 75 años de la primera aparición de Batman, nada mejor que recuperar esta tira cómic en la que ambos comparten protagonismo.
 


¡Feliz año nuevo, Bats y Sherlock!

viernes, 20 de septiembre de 2013

Sherlock Holmes & the case of the crystal blue bottle

Desde hace algún tiempo, todos los holmesianos de pro hemos conocido, de oídas o directamente, la iniciativa por parte de un grupo de aficionados que, bajo el nombre The Undershaw Preservation Trust, se dispuso a salvar de la demolición la casa de Surrey en la que Arthur Conan Doyle había vivido y creado algunas de sus obras más conocidas. El proyecto, que contó con la colaboración de estudiosos, aficionados y autores, logró a través de varias iniciativas recaudar fondos para impedir el derribo, algo que a fecha de hoy parece haberse logrado.


Una de las iniciativas más conocidas fue la publicación de libros de pastiches, cuya recaudación iría a apoyar el proyecto, como el célebre proyecto Sherlock's Home: The Empty House, o el volumen que analizaremos a continuación, The case of the crystal blue bottle. Y quiero dejar claro, antes de nada, que este cómic se realizó y publicó sin ningún ánimo de lucro, simplemente un grupo de aficionados al personaje trató de apoyar la causa a través de un cómic realizado sin mayores pretensiones, y eso es precisamente lo que encontraremos.


El volumen está firmado por Luke Benjamen Kuhns, que actúa como guionista (también es autor de uno de los relatos de la citada Sherlock's Home: The Empty House), y el dibujo corresponde a Sarah Ruprecht y Dan Albers. A ello se le une la portada de Wayne Miller (probablemente, lo mejor en cuanto al aspecto gráfico), y finalmente una galería de pin-ups realizada por toda una serie de aficionados, y que acompaña al relato principal. Como es lógico, este heterogéneo grupo de personas implicadas en un proyecto da lugar a un volumen que acaba resultando demasiado disperso.


Pero vayamos al relato principal. La historia nos explica el asesinato de la joven Deseray Underwood, que fallece una semana antes de su boda, víctima de un envenenamiento con cianuro introducido en un frasco de perfume, de cristal azul para más señas. Lestrade, llevado por los primeros indicios, detiene al prometido de la joven, aunque la investigación de Holmes pronto dará la vuelta a la situación, desvelando un oscuro secreto familiar que ha provocado el fatal desenlace.


El relato, sin ser demasiado original, cumple con su objetivo, aunque la intriga se esfuma por una resolución demasiado fácil. En cuanto al aspecto gráfico, por desgracia la participación de dos dibujantes distintos supone un cambio demasiado drástico que descoloca al lector: primero tenemos un dibujo de línea simple, sin fondos y con una inexpresividad facial exasperante, y a continuación pasamos a un estilo más detallista, casi clásico, aunque demasiado estático. Basta fijarse en viñetas como el disparo de un revólver o la escena de un apuñalamiento para comprobar que a la historia le falta vida.


En cuanto a la galería de pin-ups, puede encontrarse un puñado de ilustraciones de calidad, aunque en su mayoría no pasan de contribuciones de artista amateur con más voluntad que estilo. Con todo, tratándose de una obra como la que nos ocupa, con un objetivo altruista y un más que evidente amor por el personaje y su autor (algo que resulta evidente desde la primera página), podemos concluir que este Sherlock Holmes and the case of the crystal blue bottle cumple a la perfección con su objetivo: apoyar la causa de Underwood, y servir de vehículo para que un grupo de holmesianos ponga su talento en común por un mismo objetivo.



TÍTULO: Sherlock Holmes & the case of the crystal blue bottle

EDICIÓN: 2012

EDITORIAL: Mxpublishing

GUIÓN: Luke Benjamen Kuhns

DIBUJO: Sarah Ruprecht y Dan Albers, a partir de diseños de Rebecca Lois Burns y Marcie Klinger

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay

domingo, 8 de septiembre de 2013

El perro de los Baskerville, de Dark Horse

Tratándose de la más famosa de las novelas holmesianas, y también la más veces llevada al medio cinematográfico, resulta lógico que El perro de los Baskerville sea también la obras más veces adaptada a las viñetas (y en este blog hemos dado buena cuenta de algunas de ellas), de lo cual es una buena muestra este Hound realizado por Martin Powell y Jamie Chase, publicado por la editorial americana Dark Horse en 2013, y que supone el último acercamiento a esa historia gótica en la que, recordemos, no debía aparecer el detective de Baker Street.


Antes de entrar en el cómic en sí, quisiera recordar que El perro de los Baskerville, siendo la aventura más conocida de Holmes, resulta muy poco "holmesiana": básicamente se trata de una novela con elemento sobrenatural en la que el detective cede su protagonismo al misterio gótico, e incluso desaparece durante buena parte de la trama. Si a ello añadimos que la identidad del culpable se descubre a la mitad del texto, y que la trama cuenta con no pocos agujeros que se resuelven en la conclusión como buenamente se puede (y pienso en aquel criado que debía cuidar al perro, o cómo se podría reclamar una herencia después de vivir durante años al lado de la víctima bajo una identidad falsa), nos hallamos ante una obra de difícil adaptación, ya que supone solucionar estas carencias (como se ha visto, por ejemplo, en el correspondiente capítulo de la BBC protagonizado por Benedict Cumberbatch).


Esta adaptación de El perro de los Baskerville cumple algunos de esos objetivos y fracasa en otros. Vayamos por partes: el guión trata de solucionar la revelación del culpable, que se oculta hasta el final, haciendo que la última escena sea la de Holmes descubriendo que Stapleton es un Baskerville. También la ausencia de Holmes, así como las cartas de Watson al detective (que no llegarán a su destino en Londres, como sabemos bien) se solucionan estructurando varios episodios de forma epistolar. Sin duda, se nota la buena mano de Martin Powell, que ya nos ha dedicado algunos buenos pastiches holmesianos como son el clásico Scarlet by gaslight, que enfrentaba al detective con el Conde Drácula, y A case of blind fear, donde se hacía lo propio con el Hombre Invisible.


Por tanto, el guión cumple bien y soluciona con buena nota algunos de los problemas que presenta una adaptación gráfica de la novela original. Sin embargo, es en el apartado del dibujo donde este cómic sale perdiendo. No molesta que se use una ilustración a toda página en momentos clave de la trama (como la aparición del perro, la persecución de Stapleton por el páramo...), pero la modernización resulta excesiva y el dibujo acaba por ser oscuro y rozando la deformidad, sin dejar otra cosa que siluetas y unos personajes que rozan el feísmo. Por si fuera poco, la tipografía utilizada en la rotulación es del todo errónea, por lo que finalmente la obra supone un auténtico esfuerzo de lectura.
 
 
Una pena, porque una adaptación canónica siempre es de agradecer, y más cuando se nota una labor de interés en el guión por llegar a un público actual. Habrá que seguir esperando a una auténtica versión de El perro de los Baskerville en viñetas que cumpla el objetivo de respetar su fuente y, al tiempo, ser asequible para el público actual.


FICHA-

TÍTULO:
 The Hound of the Baskervilles 

EDICIÓN: 2013

EDITORIAL: Dark Horse Books/Pulp Sequential Comics

GUIÓN: Martin Powell, a partir de la historia de Arthur Conan Doyle

DIBUJO: Jamie Chase

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay

miércoles, 7 de agosto de 2013

Sherlock Holmes Mystery Book

En The Comic Beeches seguimos aprovechando el verano para recuperar el tiempo perdido, reseñando algunas de las muestras holmesianas en cómic que han ido cayendo en nuestras manos. Y de hecho, hace ya algunos meses que cayó en mis manos este "Sherlock Holmes Mystery Book", un título que en principio no me llamó demasiado la atención, pero tras hojearlo un poco pude ver que contenía nada menos que una adaptación en viñetas de la novela por excelencia del detective, de modo que me decidí a adquirirlo, y después de leerlo, a realizar la correspondiente reseña.


El contenido del volumen resulta muy variado, y por tanto, es difícil que el lector holmesiano pueda sentirte decepcionado por lo que encontrará. En primer lugar, hay un buen número de textos dedicados al personaje, bien presentándolo ("Sherlock Holmes and Dr. Watson"), introduciendo a su autor ("Sir Arthur Conan Doyle"), la influencia del detective ("The living legend"), secundarios y villanos ("Heroes & Villains"), las adaptaciones cinematográficas y televisivas ("Holmes on the Screen"), o una selección de frases míticas del detective. Junto a ello, un puñado de textos relacionados con el contexto histórico de Holmes, tanto respecto al ambiente del Londres de finales del XIX ("People of the Abyss"), como referencias al caso de Jack el Destripador y sus diferentes teorías (Murder in Whitechapel), u otros aspectos más anecdóticos pero igualmente interesantes, como la importancia del telegrama como forma de comunicación rápida antes de la normalización del uso del teléfono.

Sin embargo, toda esta miscelánea quedaría coja sin el hilo conductor del detective de Baker Street, y su presencia queda fijada con la publicación de un puñado de sus relatos, todos ellos profusamente ilustrados con dibujos en los que se rinde homenaje a algunos de los actores que han encarnado al personaje. Así, el volumen recoge "El ritual de los Musgrave", "El hombre del labio retorcido", "El perro de los Baskerville", "El jorobado", "Charles Augustus Milverton", "Shoscombe Old Place" y "La melena de león" (véase que el orden sigue la trayectoria de Holmes, desde el detective joven hasta el retirado). En todas ellas, salvo "El perro de los Baskerville", cuya adaptación se centra en las viñetas, el texto estará completo.
 

Esta adaptación, que merece mención aparte, opta por lo que se denomina una "picture story", y que en realidad es una especie de cómic con el ritmo y expresión de una novela. Así, frente a las ilustraciones en blanco y negro plagadas de detalles de los relatos, este "Sherlock Holmes Mystery Book" nos ofrece una versión de "El perro..." en apenas 10 páginas que pretende recoger la novela original. Por ello, hay evidentes elipsis, un exceso de texto, las escenas van saltando de una a otra, se omiten varios puntos importantes de la trama, y lo que es peor, la conclusión de la historia debe hacerse en una página y media de texto, ya que resulta imposible incluirla de otra forma.
 

Al margen de estos aspectos, el dibujo carece de movimiento, y a menudo son más imágenes estáticas o retratos que personajes en una narración a través de viñetas: el autor, en definitiva, es más ilustrador que dibujante de cómic, y a pesar del detallismo y el buen uso del color (en algún caso, mejor que el claroscuro del blanco y negro), no logra que la historia traspase la página y atrape realmente al lector. Una lástima, porque El Perro... ha tenido muchas y muy buenas adaptaciones a las viñetas, pero nos tememos que en este caso, no nos hayamos ante una de las más logradas. Nos atreveríamos a decir que, en cierta medida, el volumen tiene mucho más valor por los textos de estudio y los relatos originales que por esta historia, por mucho que ocupe un lugar destacado en el tomo gracias a aparecer a todo color. En resumen, y más allá de la curiosidad coleccionista, una adaptación bastante prescindible.


FICHA-

TÍTULO: "The Hound of Baskervilles", en Sherlock Holmes Mystery Book

EDICIÓN: 1981

EDITORIAL: Chartwell Books, Inc.

GUIÓN: Clive Hopwood, a partir de la historia de Arthur Conan Doyle

DIBUJO: Paul Crompton y Glenn Rix

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay

sábado, 3 de agosto de 2013

El Holmes de... Monteys

El dibujante Albert Monteys (1971) pertenece a la generación de jóvenes que, hace ya algunos años, se incorporó a la plantilla de El Jueves, logrando renovar la publicación y darle un aire fresco a una revista que se había quedado estancada en los tics de la década de los 80. Con Tato, una visión de la juventud de la época, desempleada, hedonista y sin aspiraciones, y la mítica Para ti, que eres joven (realizada junto a Manel Fontdevila), Monteys ha sido el puente entre la primera generación de lectores y la nueva, los que hoy día siguen comprando y leyendo cada mes la única revista superviviente del "boom" editorial de la transición, siendo incluso durante un tiempo director de El Jueves (y que le llevaría a vivir en primera persona el último "secuestro" de la cabecera, con motivo de la famosa portada de Felipe y Letizia practicando sexo).


Después de conseguir, hace algunos años, el Holmes realizado por Manel Fontdevila (y que ya ha aparecido en este blog), mi siguiente objetivo fue el de su compañero de penurias Monteys (y es que, desde hace años, la lectura semanal de Para ti que eres joven ha sido un constante en mi vida), algo que finalmente logré en el último Salón del Cómic de Barcelona. Por un momento, me vi tentado de pedirle un Carlitos Fax disfrazado de Holmes (personaje que, desde la desaparición de la revista Mister K, no ha tenido continuidad más allá de alguna recopilación, y es una lástima), pero finalmente el artista quedó a "su aire", y realizó esta magnífica recreación del personaje en su estilo más clásico.

jueves, 25 de julio de 2013

El profesor Sherlock

Bastante boquiabierto, así fue como me quedé al encontrar, hace algún tiempo, el ejemplar que nos ocupa en un mercadillo de libros de ocasión. Y es que, a pesar de haber visto a todo tipo de personajes luciendo el mítico gorro holmesiano (incluidos algunos monos), la portada de este Un profesor estrany (Un profesor extraño) me llamó poderosamente la atención, y no pudo hacer otra cosa que comprar el ejemplar para comprobar, finalmente, qué tenía de holmesiana la historia.


Y de holmesiana, realmente, tiene poco. Entendámonos: por algún motivo, el artista del libro decide dotar a su protagonista de un gorro de dos viseras al más puro estilo del detective de Baker Street, pero realmente, poco o nada tiene que ver con nuestro personaje. El motivo por el cual decidió utilizar este recurso solo lo sabrá él, aunque sospecho que debió de tener que ver con la "peculiaridad" del personaje.


En resumen, la historia nos presenta a dos pequeños osos grizzlies, Pat y Poum, que se dirigen a la escuela para su primer día de clase. Una vez allí, comprueban que su nuevao profesor es el mono Barjo, que en lugar de impartir disciplina se dedica a jugar a su aire. Finalmente, la auténtica profesora llegará y sustituirá al falso docente, haciendo que todo vuelva a su cauce. Todo ello narrado en tan solo cuatro páginas dobles.


La historia pertenece a una serie de cuatro, agrupadas bajo el título La familia Grizzly, y pese a que su contenido holmesiano no pasa de anecdótico, resulta un buen ejemplo de cómo la indumentaria (y más concretamente, el gorro deer-stalker) se ha convertido en una pieza que pertenece del todo a nuestro detective favorito.

FICHA-

TÍTULO: Un professor estrany

EDICIÓN: 2005

EDITORIAL: Editions CARAMEL S.A.

GUIÓN: Galia Lami Dozo

DIBUJO: Peter Stevenson

EDICIÓN EN CATALÁN: Edilupa Ediciones, S.L.

miércoles, 17 de julio de 2013

Sherlock Holmes y Star Trek

La relación entre Sherlock Holmes y la franquicia de Star Trek es bien conocida: básicamente, se centra en el parentesco entre el señor Spock y Holmes, que aparece como antepasado del vulcano, y en episodio "Elemental, querida Data", donde el ordenador de la Enterprise crea un profesor Moriarty capaz de vencer a Holmes que acabará por obtener conciencia de sí mismo y, con ello, existencia. El tema ha dado incluso para que una de las reuniones del Círculo Holmes se centrara en este tema, con participación del Club Star Trek de Catalunya y el hermanamiento de ambas asociaciones. El cómic que vamos a reseñar está relacionado precisamente con ese episodio, perteneciente a la serie "La nueva generación", y que cuenta con un buen número de cómics publicados, ampliando la historia televisiva original. En este caso, se trata del episodio Star Trek: The Next Generation: Enter the Wolf, publicado en 2012 por la editorial IDW.
 

La historia, coguionizada por Christopher Golden (guionista de cómic y autor de varias novelas dedicadas al personaje de Hellboy) empieza con la Enterprise dirigiéndose a Enoch-7, un planeta que acaba de ser arrasado por una guerra sin sentido, desatada por el simple miedo. Pronto, una entidad incorpórea demostrará ser la responsable de la situación, pero la información llega demasiado tarde: a través de la dra. Beverly Crusher, este ente que se alimenta del miedo llega a la Enterprise y, lo que es peor, invade su ordenador central.
 

Redjac, que así se llama este sujeto, invade las mentes de toda la tripulación, siendo el único inmune a su influjo el androide Data, que toma la decisión de enfrentarse a él en el simulador de la nave, recuperando su rol de Sherlock Holmes, mientras que Redjac se convierte en Jack el Destripador (papel que dice haber desempañado anteriormente, lo cual sugiere que el asesino de Whitechapel era en realidad una entidad incorpórea extraterrestre, ni más ni menos).
 

El enfrentamiento entre Redjac y Data se recrudece, implicando al resto de tripulantes en la pelea: así, la dra. Crusher se convierte en una prostituta de Whitechapel, el teniente Worf es un agente de Scotland Yard, el capitán Picard es un oficial del ejército... todos ellos serán superados por los ataques de Jack-Redjac, para finalmente lograr encerrarse gracias a una treta, ya que como entidad formada por bio-energía, no puede ser destruido.


La historia, como se ve, no es ninguna maravilla, ya que continúa la trama de un episodio anterior y ni siquiera se explota como se podría (por ejemplo, haciendo aparecer al Moriarty creado por el ordenador en el cómic), pero resulta entretenido, y ofrece escenas tan originales como el enfrentamiento entre un Worf controlado mentalmente y Picard. El dibujo, obra de Dave Hooper, cumple su cometido de ayudar a la historia sin cobrar demasiado protagonismo, además de reproducir bastante fielmente los rostros de los actores.


El volumen se completa con una historia de Star Trek Voyager, "False Colors". En definitiva, una nueva incursión de nuestro detective en el universo trekkie, que a pesar de poder haberse desarrollado más satisfactoriamente, dejará contentos por igual a fanáticos de Holmes y de los personajes creados por Gene Roddenberry.



FICHA-

TÍTULO: Star Trek: 100 Page Summer Spectacular 2012 (Originalmente publicado como one-shot independiente por WildStorm en 2000).

EDICIÓN: 2012

EDITORIAL: IDW

GUIÓN: Christopher Golden y Tom Sniegoski

DIBUJO: Dave Hoover

viernes, 8 de marzo de 2013

El Holmes de Norma Editorial

Desde hace ya algunos meses, Norma Editorial ha ido publicando las novelas originales de Sherlock Holmes en cuatro volúmenes que adaptan al medio del cómic las aventuras "largas" del detective de Baker Street en forma de tomos de unas 120 páginas. Una vez completada la serie, con la publicación del último volumen, es el momento de repasar estas adaptaciones y, muy especialmente, la versión que ha llegado a las estanterías de nuestro país.
 
 
Recordemos, en primer lugar, que se trata de la publicación española de la obra original de Ian Edginton e I.N.J. Culbard para la editorial inglesa SelfMadeHero, en su línea de recuperación de clásicos, donde podemos encontrar otros títulos como El retrato de Dorian Gray. Bajo esta premisa, guionista y dibujante se unieron para adaptar el texto original de sir Arthur Conan Doyle (que, muy merecidamente, aparece como autor también de las adaptaciones) a un lenguaje y forma más actual, de manera que la lectura de las aventuras de Holmes no sean una experiencia tan ardua como puede parecer al lector enfrentarse a los textos escritos originales.
 
 
 
 
Y el resultado no puede ser mejor. Por un lado, Edginton nos ofrece un cuidado guión que respeta hasta lo posible el texto original de Doyle, a veces simplemente transcrito en los diálogos, superando asimismo los mayores problemas de estructura en las novelas (por ejemplo, la interrupción de la historia en Estudio en escarlata, o el extenso monólogo final en El signo de los cuatro o El valle del miedo). Y por su parte, I.N.J. Culbard aporta un dibujo de estilo moderno, cercano a la caricatura pero sin caer en ella, que le quita solemnidad a la obra y permite el acercamiento de un tipo de público más heterogéneo.
 
 
La editorial española, como no podía ser de otra forma, presenta un producto de gran calidad, en un cartoné (frente a la rústica o tapa blanda del original inglés) y una edición muy cuidada. Además, se ha respetado el orden cronológico original de las novelas, en lugar del orden de publicación preferido por SelfMadeHero, que prefirió tantear el terreno con El perro de los Baskerville antes de arriesgarse con el resto de tomos. El diseño, con un color asociado a cada volumen, resulta vistoso, y es todo un placer contemplar los cuatro tomos alineados en la estantería, cada uno con un tono característico. Lo dicho: una obra excelente y un producto a la altura. Además, en el último de los volúmenes, El valle del miedo, tuve la suerte de que la editorial me pidiera un artículo para acabar la serie. Después de mucho pensar, decidí escribir acerca del canon holmesiano, con la mente puesta en aquellos lectores que hubieran descubierto al personaje a través de las adaptaciones, y que pudieran interesarse en los relatos originales.
 
 
 
Finalmente, os recuerdo que el catálogo de Norma Editorial dispone de un buen puñado de títulos holmesianos, como son estos cuatro tomos, mi pastiche Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona o las dos miniseries Victorian Undead, también guionizadas por Ian Edginton: además, en el próximo Salón del Cómic de Barcelona (del 11 al 14 de abril), la compra de alguna de estas obras significará el regalo de una ilustración exclusiva como adelanto de la secuela de Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona, que aparecerá en 2014.
 
 
 
FICHA-

TÍTULOS:
Estudio en escarlata, El signo de los cuatro, El perro de los Baskerville, El valle del miedo
EDICIÓN: 2012-2013
EDITORIAL: Norma Editorial
GUIÓN: Ian Edginton, según la obra de sir Arthur Conan Doyle
DIBUJO: I.N.J. Culbard
 

viernes, 25 de enero de 2013

Sherlock en "El Jueves"

No es el primero (ni será el último, probablemente), pero queremos citar el pequeño homenaje que la revista satírica El Jueves le rindió a Sherlock Holmes en su número 1.856, correspondiente a la semana del 19 al 25 de diciembre de 2012. La portada original, cómo no, hacía referencia al supuesto fin del mundo que nos azotaría a todos en la mañana del 22, pero en su sección "Teníamos más portadas", la revista aprovechó para utilizar al detective en una crítica de corrupción (nada menos!).

 
La portada, por cierto, hace referencia al caso del diputado Santiago Cervera, supuestamente engañado para recoger un sobre con un soborno, caso que Holmes resuelve en la imagen... lástima que el trabajo sea mucho, Holmes no logre dar abasto, y los casos de políticos corruptos se multipliquen cada día en nuestro país...
Animamos encarecidamente a los holmesianos de pro a que busquen este número, no solo por esta portada, sino porque incluye también, dentro de la sección "50 señales del Apocalipsis", una referencia a la película de Holmes dirigida por José Luis Garci, que encaja perfectamente con el título.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Sherlock Holmes y la Pantera Rosa

La historia de la Pantera Rosa, siendo bien conocida, no deja de ser sorprendente: nacida en los créditos de la célebre película de Blake Edwards, protagonizada por un Peter Sellers en estado de gracia, este felino "asexual" (queda por decidir si es masculino o femenino) se ha paseado por multitud de cortometrajes y ha contado con varios shows televisivos (acompañando a otros personajes como la hormiga y el oso hormiguero, o el propio Inspector Clouseau), siempre bajo la música de la ya mítica banda sonora creada por Henry Mancini para el filme original.


Tras el éxito del film, el personaje vivió toda una serie de peripecias a lo largo de 124 cortos realizados entre 1964 y 1980, casi todos ellos estrenados en cine como complemento a una película, y algunos formando parte de un show televisivo que fue emitido también en nuestro país. Es el caso de Sherlock Pink, capítulo que fue emitido el 29 de junio del año 1976, como parte de The Pink Panther Show. En la trama, el felino va de excursión al campo, para lo cual lleva consigo un apetitoso y enorme pastel que espera comer al día siguiente. Sin embargo, al despertar descubre que el pastel ha desaparecido, y convencido de que un ladrón es el culpable, no dudará en calzarse un gorro sherlockiano en la cabeza y dar caza al malhechor.
 
 
A partir de ahí, se suceden una serie de peripecias plagadas de surrealismo, que demuestran un nivel de imaginación impresionante: desde el árbol que sale corriendo al sentirse investigado hasta la puerta huidiza, pasando por la escalera interminable, el coche deshinchable o el ladrón que sale del interior de un huevo... por no mencionar el espectacular final del episodio. Todo ello, en apenas seis minutos sin una sola palabra (en este capítulo no hay un narrador, como sucede en muchos otros), la misma banda sonora en todo momento (la citada música de Mancini) y una gran escasez de recursos gráficos, pero con una increíble expresividad. Un claro ejemplo de los resultados que puede alcanzar la buena animación.
 
 
No queremos finalizar el post sin recomendar encarecidamente el visionado de este episodio, que puede verse en el siguiente vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=WQhAHXBFXm0

martes, 11 de diciembre de 2012

Chaplin y Holmes

A menudo, los caminos del holmesiano son realmente inescrutables, y las referencias gráficas a nuestro detective aparecen en los lugares más insospechados... Es el caso de este pequeño volumen publicado por la editorial Parramón en 2005, dentro de la colección Em dic... Dicha serie consiste en una pequeña biografía en la que un personaje histórico explica en primera persona su propia vida, en un tono cercano a los más pequeños de la casa, para lo cual se acompaña de dibujos. Entre los títulos que aparecen, encontramos desde científicos como Albert Einstein o Marie Curie a escritores como Cervantes o Shakespeare, pasando por artistas como Leonardo da Vinci o Picasso, así como personajes de relevancia histórica como Alejandro Magno o Cleopatra. La variedad, como vemos, es la seña de identidad de la colección, que según leemos en la contraportada, fue galardonada con el Premi Crítica Serra d'Or Juvenil de Coneixements en 2005. El volumen que nos ocupa, dentro de nuestro interés holmesiano, es el que se refiere a Charles Chaplin, el genial actor, director, guionista y productor que revolucionó los inicios del cine con su personaje de Charlot, y que nos ha dejado clásicos eternos como El gran dictador, Tiempos modernos, Candilejas o El chico. El texto, obra de Luis Luque, va desgranando la vida de este personaje, al tiempo que las ilustraciones de Carles Arbat va acompañando a la historia, que cubre desde el nacimiento e infancia de Chaplin hasta su muerte a finales de los años 70.


Sin embargo, el dato que más nos interesa es el que se refiere a los inicios de Chaplin, cuando el joven aspirante a actor vivió uno de sus primeros éxitos en escena interpretando a Billy, el botones del 221B de Baker Street, en la adaptación teatral que protagonizara William Gillette, y que acabaría por fijar el aspecto más reconocido del personaje (por cierto, que la relación entre Chaplin y Holmes, el real no el de la escena, fue también la base de la novela del español Rafael Marín Elemental, querido Chaplin). Según leemos en esta biografía (traduzco directamente del catalán): "(...) Más tarde el director de una compañía de teatro me dio oto papel. Y fue así como hice de Billy, el botones de Sherlock Holmes. Sí, el chico de los recados del doctor Watson y el legendario detective. (...) La obra tuvo un éxito inmenso. Durante cuarenta semanas la representaron por toda Inglaterra, y en Londres se agotaron las entradas para todas las funciones (...)". El texto, cómo no, aparece acompañado de una ilustración de un Sherlock Holmes clásico, con su atuendo característico, mientras que al fondo podemos ver la silueta del joven Chaplin interpretando a Billy.


Se echa en falta, sin embargo, alguna referencia a Gillette, pero tratándose de una obra dirigida a la divulgación y cuyo principal público son los niños, probablemente al autor del texto le pareciera un dato innecesario. El texto de Luque resulta, sin duda, una excelente síntesis de la vida de Chaplin, junto a una cronología histórica y social que finaliza el libro; por su parte, el dibujo de Carles Arbat logra ser clásico y a un tiempo tiene toques de modernidad, como esas ilustraciones imperecederas de las publicaciones infantiles de antaño, algo que se puede comprobar en la representación de Holmes. En cualquier caso, se trata de una perla holmesiana ciertamente difícil de encontrar, y que por tanto merecía ocupar un lugar en este blog.

FICHA-
TÍTULO:
Em dic... Charles Chaplin
EDICIÓN: 2005
EDITORIAL: Parramón
GUIÓN: Luis Luque
DIBUJO: Carles Arbat

lunes, 19 de noviembre de 2012

El Holmes de... Sergio Bleda

Ahora que muchos de los holmesianos españoles estamos pendientes de lo que el autor Alberto López Aroca nos deparará en su próximo pastiche La rata de Sumatra, para el cual muchos de nosotros hemos contribuido a través de un exitoso proceso de crowfunding, he creído conveniente recuperar el Holmes que me dedicó uno de los grandes amigos y colaboradores del autor, el dibujante albaceteño Sergio Bleda (1974), responsable de las láminas de edición limitada con las que se premiaba a los más generosos contribuidores del crowfunding (y que, al hablarle de mi proyecto de novela gráfica, no tuvo reparo en calificarme como "futura competencia", que no podré agradecerle lo suficiente).


Bleda tuvo a bien dedicarme un Holmes con rostro femenino, a imagen de uno de sus personajes, y debo decir que en la conversación que tuvimos demostró ser una gran persona, departiendo incluso acerca de aquella Línea Laberinto que Planeta impulsara hace años para dar cobijo a autores españoles, y de la que no guardaba buen recuerdo (los detalles me los guardo, que no tengo permiso del autor para hacerlos públicos, jeje). En cualquier caso, he aquí un ejemplo del trabajo que podrán disfrutar los destinatarios de la lámina de Bleda, y debo decir que pueden considerarse unos auténticos privilegiados.

lunes, 24 de septiembre de 2012

El gato del kimono

Después del descanso estival, y de haber librado cuestiones varias (incluido el final de una tesis doctoral), volvemos a la carga con el repaso a las apariciones de Sherlock Holmes en el mundo del cómic, y lo hacemos con uno de los ejemplos más peculiares de incursiones del detective de Baker Street en el universo de las viñetas: hoy hablaremos de El gato del kimono, la muy personal obra de la guionista y dibujante Nancy Peña, en la que se combinan a la perfección el clasicismo nipón, una historia de marineros añorados de su tierra y nuestro querido Holmes.

 
Digámoslo claramente: El gato del kimono es un cómic muy personal y peculiar, y por lo tanto, realmente genial. La historia empieza con la leyenda de un extraño kimono lleno de gatos, tejido por una dama japonesa, y en el que los animales están vivos, escapan y actúan por su cuenta. Esta leyenda, que en ningún momento se revela como cierta o falsa, es el inicio de la peripecia del gato protagonista, que escapa de su Japón de origen para acabar en la cubierta de un barco americano.
 
 
El gato acabará a bordo de un barco con marineros que se aproximan a su permiso, y a bordo del barco dará origen a sus peculiares características, como es su transformación en mujer y su acoso de uno de los marinos (en uno de esos episodios en los que no sabemos si el sueño o la realidad son los que toman el control del relato...).

 
El relato hace coincidir al gato con Sherlock Holmes, que hayándose de pesca con su inseparable doctor Watson, acabará adaptando a la mascota y siendo víctima de su particular origen. Y es que como ya quedó claro a bordo del barco, el gato, lejos de ser un gato corriente, es un minino dotado de una personalidad propia, que sonríe como si el gato de Alicia en el País de las Maravillas se tratara. Normal que despierte las sospechas del detective...

 
Nancy Peña, desde su personal estilo, presenta una historia bien trabada que no puede leerse de un tirón, sino que exige un papel más activo del lector, entreteniéndose en cada una de las viñetas y disfrutando de un cómic que se lee con auténtico placer. Solo se le puede reprochar a la autora que no se haya informado más del personaje de Holmes y su mundo, ya que encontramos una referencia a una señora Watson llamada "Claire" (aunque tal vez no sea así, y la autora se refiere a las desconocidas primera y tercera esposa del doctor... ¿quién sabe?).
 

En conclusión: una muestra de cómo el detective puede adaptarse a todos los géneros posibles, incluido un relato onírico plagado de referencias a un mundo surrealista donde nada es lo que parece, y la realidad y la ficción parecen superponerse. Sin duda, un escenario muy adecuado para el investigador racional por excelencia... Por cierto, que esta obra pertenece a una trilogía, en la que la autora prosigue la historia del gato...
 

FICHA-
TÍTULO: El gato del kimono (Le chat du kimono)
EDICIÓN ESPAÑOLA: 2008
EDITORIAL: Dibbuks (edición española)
GUIÓN Y DIBUJO: Nancy Peña


lunes, 18 de junio de 2012

Sherlock Holmes en "Phineas y Ferb"

Dentro de la animación actual, prácticamente copada por cierta esponja de color amarillo, una de las pocas series capaz de plantar cara al cocinero del Crustáceo Crujiente es probablemente Phineas y Ferb, título que oculta las peculiares andanzas de un par de hermanastros a cual más desastroso, y que viven todo tipo de aventuras e invenciones disparatadas mientras tratan de escapar al mal humor y las ganas de pillarlos con las manos en la masa de su hermana Stacy. Pero siendo el blog que es, y dedicado a lo que está dedicado, nos centraremos en uno de los capítulos de la serie, concretamente el titulado "Elementary, my dear Stacy", en el que no aparece el personaje de Holmes, pero sí se convierte en el espejo donde Candace, más convencida que nunca de que alcanzará su objetivo, decide mirarse.


En este episodio, el undécimo de la segunda temporada de la serie, Phineas y Ferb viajan junto a sus padres, su insoportable hermana mayor Candace y la mejor amiga de esta, Stacy, a Londres para visitar a los abuelos. El caso es que los ancianos viven en pleno campo y, ante el aburrimiento de las dos jóvenes, no se les ocurre otra cosa que prestarles las obras completas de Sherlock Holmes para que se las lean. A pesar de las reticencias iniciales, Candace y Stacy acaban pasándose la noche en blanco, incapaces de dejar de leer las andanzas del detective de Baker Street. Sin embargo, a la mañana siguiente toca visita a la ciudad, momento en el que la familia se separa para ver cada uno lo que le interesa...


...y es en ese momento cuando Candace, inspirada por lo que ha estado leyendo durante las últimas horas, decide que va a aplicar las técnicas de Holmes para pillar a sus hermanos realizando alguna trastada y chivarse a su madre (motivo que, junto a las aventuras del ornitorrinco Agente P., supone la trama principal de la serie). Dicho y hecho, ella y Stacy se convierten en Holmes y Watson, y se sucede entonces toda una serie de persecuciones a lo largo y ancho de Londres, que acaba con el descubrimiento del plan de los traviesos Phineas y Ferb: la creación de un tobogán acuático gigante.

Como no podía ser de otra forma, Candace no logra su objetivo (en parte, obstaculizada por el Agente P., que vive su particular visita a Londres en compañía de un remedo de James Bond), a pesar de contar con la inspiración holmesiana. El episodio, al margen de la trama detectivesca y el homenaje al detective, cuenta con bastantes guiños a la cultura londinense, como puede ser la presencia del Eye of London, el omnipresente Big Ben, y sobre todo un atisbo del cockney, esa peculiar forma de hablar a través de metáforas que tanto sorprende a los ajenos a la ciudad.
En resumen, nos hallamos ante un adecuado y muy digno homenaje al detective de Baker Street, esta vez en el universo de la animación, que muestra la universalidad del personaje, su vestimenta y, en definitiva, su valor como icono incluso en una serie infantil.

El episodio, por cierto, puede verse completo y en castellano vía Youtube en este link.