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viernes, 31 de enero de 2014

Martin Mystère: Los mundos imposibles de Sherlock Holmes

A pesar de la cercanía geográfica y cultural, el cómic italiano no se ha prodigado demasiado en nuestro país. Ciertamente, existen ediciones españolas de la obra de Hugo Pratt, de Guido Crepax o de Milo Manara, pero son solo las primeras espadas de una rica industria que, entre otros títulos, publicó sus propios cómics de Disney al margen de la edición estadounidense. Es por ello que recibimos como un soplo de aire fresco la publicación por parte de Aleta de los títulos de Sergio Bonelli, editorial especializada en aventureros e investigadores de lo oculto, como es el caso de Dylan Dog o Martin Mystère, de cuyo crossover con Sherlock Holmes nos ocuparemos.


Martin Mystère es un cómic creado originalmente por Alfredo Castelli en 1982, y que se convirtió junto al Dylan dog de Tiziano Sclavi en el buque insignia de la citada editorial italiana, aparte de uno de los personajes de cómic más importantes surgidos del país de la bota. El personaje principal es un “investigador de lo oculto”, especializado en toda una serie de disciplinas como la historia o la antropología, y que vive toda una serie de aventuras a lo largo y ancho del mundo al más puro estilo Indiana Jones. En sus andanzas estará acompañado por Java, un neandertal moderno.

 El volumen que nos ocupa reúne dos números de la edición original italiana (129 y 130), correspondientes a los números de diciembre de 1992 y enero de 1993. Así, “Aria de Baker Street” empieza con el propio detective despidiéndose de sus alojamientos en el 221B, en fecha de noviembre de 1903, para centrar posteriormente la acción en 1992, y el viaje de Martin, su ayudante y su prometida a Londres para acudir a la reunión de aficionados a Holmes convocada por Trevor Gould.


La trama, de la que preferimos no revelar demasiado, implica a un manuscrito inédito de Watson, así como la certeza de que el personaje de Holmes fue real, y no una creación de Doyle. Una segunda historia, centrada en las misteriosas desapariciones de jóvenes fugados sirve de subtexto a la historia principal, resolviéndose ambas al final del relato: es en “Los mundos imposibles de Sherlock Holmes”, segunda de las historias recopiladas y que da título al tomo, cuando la verdad queda revelada, gracias a las investigaciones de Martin… y con la intervención inesperada del profesor Challenger y su “Mundo perdido”, que juegan un papel nada desdeñable en la historia, con viaje de Holmes a aquella inaccesible meseta incluido.


El cómic, siendo una publicación de los años 90, puede resultar algo anticuada para un lector moderno (abundan los globos de pensamiento y los soliloquios internos), ya que el estilo se aleja por completo de la descompresión típica de los cómics actuales, en los que para que suceda algo han de pasar al menos tres números. Sin embargo, la historia está muy bien trazada y excelentemente resuelta, e incluye no pocos homenajes al canon y otros pastiches holmesianos, como puedan ser “El secreto de la pirámide” o aquel especial de Batman y Sherlock publicado por DC apenas cinco años antes de este relato, y del que toma prestada la escena final (sustituyendo al Hombre Murciélago por Java. También lugares míticos de Londres como Baker Street o el pub Sherlock Holmes tienen su espacio, demostrando que el guionista los conoce de primera mano.


En resumen, una excelente idea por parte de Aleta el publicar este tomo en su edición de la obra de Martin Mystère en nuestro país, y de la que deberían tomar nota muchas otras editoriales españolas, que mantienen los derechos de ciertos títulos inéditos desde hace mucho sin decidirse a publicarlos.
 
FICHA:
TÍTULO: Aria di Baker Street/I mondi impossibili di Sherlock Holmes

EDICIÓN: 1992-1993

EDITORIAL: Sergio Bonelli

GUIÓN: Carlo Recagno

DIBUJO: Franco Devescovi


EDICIÓN ESPAÑOLA: Los mundos imposibles de Sherlock Holmes, Aleta Editorial (2013)
 
 

viernes, 20 de septiembre de 2013

Sherlock Holmes & the case of the crystal blue bottle

Desde hace algún tiempo, todos los holmesianos de pro hemos conocido, de oídas o directamente, la iniciativa por parte de un grupo de aficionados que, bajo el nombre The Undershaw Preservation Trust, se dispuso a salvar de la demolición la casa de Surrey en la que Arthur Conan Doyle había vivido y creado algunas de sus obras más conocidas. El proyecto, que contó con la colaboración de estudiosos, aficionados y autores, logró a través de varias iniciativas recaudar fondos para impedir el derribo, algo que a fecha de hoy parece haberse logrado.


Una de las iniciativas más conocidas fue la publicación de libros de pastiches, cuya recaudación iría a apoyar el proyecto, como el célebre proyecto Sherlock's Home: The Empty House, o el volumen que analizaremos a continuación, The case of the crystal blue bottle. Y quiero dejar claro, antes de nada, que este cómic se realizó y publicó sin ningún ánimo de lucro, simplemente un grupo de aficionados al personaje trató de apoyar la causa a través de un cómic realizado sin mayores pretensiones, y eso es precisamente lo que encontraremos.


El volumen está firmado por Luke Benjamen Kuhns, que actúa como guionista (también es autor de uno de los relatos de la citada Sherlock's Home: The Empty House), y el dibujo corresponde a Sarah Ruprecht y Dan Albers. A ello se le une la portada de Wayne Miller (probablemente, lo mejor en cuanto al aspecto gráfico), y finalmente una galería de pin-ups realizada por toda una serie de aficionados, y que acompaña al relato principal. Como es lógico, este heterogéneo grupo de personas implicadas en un proyecto da lugar a un volumen que acaba resultando demasiado disperso.


Pero vayamos al relato principal. La historia nos explica el asesinato de la joven Deseray Underwood, que fallece una semana antes de su boda, víctima de un envenenamiento con cianuro introducido en un frasco de perfume, de cristal azul para más señas. Lestrade, llevado por los primeros indicios, detiene al prometido de la joven, aunque la investigación de Holmes pronto dará la vuelta a la situación, desvelando un oscuro secreto familiar que ha provocado el fatal desenlace.


El relato, sin ser demasiado original, cumple con su objetivo, aunque la intriga se esfuma por una resolución demasiado fácil. En cuanto al aspecto gráfico, por desgracia la participación de dos dibujantes distintos supone un cambio demasiado drástico que descoloca al lector: primero tenemos un dibujo de línea simple, sin fondos y con una inexpresividad facial exasperante, y a continuación pasamos a un estilo más detallista, casi clásico, aunque demasiado estático. Basta fijarse en viñetas como el disparo de un revólver o la escena de un apuñalamiento para comprobar que a la historia le falta vida.


En cuanto a la galería de pin-ups, puede encontrarse un puñado de ilustraciones de calidad, aunque en su mayoría no pasan de contribuciones de artista amateur con más voluntad que estilo. Con todo, tratándose de una obra como la que nos ocupa, con un objetivo altruista y un más que evidente amor por el personaje y su autor (algo que resulta evidente desde la primera página), podemos concluir que este Sherlock Holmes and the case of the crystal blue bottle cumple a la perfección con su objetivo: apoyar la causa de Underwood, y servir de vehículo para que un grupo de holmesianos ponga su talento en común por un mismo objetivo.



TÍTULO: Sherlock Holmes & the case of the crystal blue bottle

EDICIÓN: 2012

EDITORIAL: Mxpublishing

GUIÓN: Luke Benjamen Kuhns

DIBUJO: Sarah Ruprecht y Dan Albers, a partir de diseños de Rebecca Lois Burns y Marcie Klinger

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay

lunes, 7 de mayo de 2012

Batman y Sherlock: The Doomsday Book

En 1987, la editorial DC Comics decidió celebrar por todo lo alto los cincuenta años de publicación de uno de sus títulos estrella (y del que procede el nombre de la editorial), Detective Comics. Por aquel entonces, el cómic ya casi exclusivamente se dedicaba a su personaje estrella, Batman (que había aparecido por primera vez en sus páginas, antes de tener su propio título), pero habían sido muchos otros personajes los que le habían acompañado a lo largo de las décadas. Y fue entonces cuando los editores, aprovechando la coincidencia del aniversario con el centenario de la publicación de Estudio en escarlata, decidieron realizar a la vez un homenaje al primer detective consultor del mundo. Así, el número 572 de Detective Comics fue el lugar elegido para el esperado crossover entre el detective de Baker Street y el Hombre murciélago.



El cómic, titulado The Doomsday Book, reúne a algunos de los personajes más importantes de DC, surgidos a lo largo de la historia de Detective Comics: así, aparte del inevitable Batman y su inseparable compañero Robin, encontraremos a Slam Bradley, veterano investigador creado en los primeros números del cómic, y a Elongated Man, detective superheroico con una amplia trayectoria en el título. Juntos, protagonizarán una historia en la que se verán mezclados en una trama urdida casi un siglo antes, en la que se mezclan Moriarty, Holmes, Watson y sus respectivos legados.


El cómic empieza con un episodio protagonizado por Batman y Robin, el Hombre murciélago y el Chico maravilla, que se cruzarán con el detective Slam Bradley. Gracias a un encargo recibido por el investigador, Batman descubre la pista de una trama gestándose por parte de unos terroristas, algo que le conduce a Londres... donde se decidirá la conclusión de la historia, si bien todavía hay que presentar algunos de sus actores.


Bradley está investigando un caso en el que una joven, presuntamente agente del IRA, ha sido secuestrada. Su enamorado, un tal Thomas Morgan (nombre ficticio, según se nos explicará) ha recurrido a Bradley para hallarla... gracias a la resolución de Bradley, el caso será llevado a buen puerto, pero pronto el veterano detective descubrirá que existen implicaciones mucho más profundas de las que en principio hubiera pensado. El episodio de Bradley finaliza con una sorprendente afirmación... que nos conduce necesariamente a nuestro detective favorito, o al menos a dos de sus personajes secundarios más célebres.



El episodio se interrumpe entonces para dar lugar a un nuevo episodio, protagonizado por Ralph Dibny, "The Elongated Man", personaje de poderes elásticos que, por alguna extraña razón, siempre se ha visto como un "detective superheroico" (principalmente, debido a su "olfato detectivesco", una técnica consistente en mover su nariz elástica a fin de captar a criminales y pistas). En fin, en cualquier caso, la historia nos lleva hasta una localización mítica, hacia la cual se dirige Dibny: nada menos que el 221B de Baker Street, residencia del detective por excelencia...


En ese lugar, sin embargo, Dibny acabará enfrentado a un peculiar personaje que se hace llamar "Moriarty", y que al menos en su aspecto físico recuerda muchísimo al Napoleón del crimen. El encuentro acaba, como no podría ser de otra forma, en tablas, y con el misterioso Moriarty logrando escapar, si bien deja alguna pista de lo que podría andar buscando, y más aún de sus planes...


Es momento entonces para que Slam Bradley reaparezca, se reúna con Dibny y le explique toda la trama que le ha llevado hasta allí... y también el papel de Batman, que a todo esto sigue siendo la estrella del cómic. En definitiva, nos encontramos en el punto álgido de la historia en el que los episodios independientes parecen precipitarse a la gran conclusión, pero todavía queda una historia más, con un protagonista de excepción...


Efectivamente, Sherlock Holmes no podía quedar al margen de este "homenaje detectivesco" a los cincuenta años de Detective Comics, y él también cuenta con su propio relato, en el que se narra "El caso de la sanguijuela roja", una de las historias no narradas por el doctor Watson, y que de algún modo tiene que ver con la trama en la que se han visto envueltos Dibny, Slam Bradley y los propios Batman y Robin.


En el último episodio, los héroes de DC se reúnen en un apartamento de Londres para comparar notas y, finalmente resolver el misterio, que pasa necesariamente por descubrir las intenciones ocultas de ese misterioso "Moriarty", así como el papel que representa la joven pareja formada por Thomas y Mary.


El intelecto conjunto de todos ellos permite la resolución: Moriarty es un descendiente del profesor, así como su pariente, el joven rescatado por Bradley... y su plan, simplemente, consiste en atentar contra la familia real británica.


No vamos a desvelar nada de la conclusión, solo decir que, como no podía ser de otra forma, todo acaba bien, Moriarty es derrotado, los jóvenes enamorados se reúnen y la familia real acaba viva. Sin embargo, aún queda un cabo suelo, y que es definitivamente ligado en el momento en que Moriarty intenta escapar...


...solo para ser perseguido con Batman, que se encuentra con que un anciano se le ha adelantado, reduciendo al malvado. En efecto, un Sherlock Holmes envejecido más allá de lo humano es quien ha evitado su huida, y ante él, incluso el Hombre murciélago se queda sin palabras.


El cómic finaliza con los personajes detectivescos reunidos con su referente y mentor, y alejándose finalmente para proseguir sus carreras con los ánimos renovados. Sin duda alguna, esta historia no deja de ser un relato amable, un cómic que jamás aparece en ninguna antología de Batman ni de Detective Comics, a pesar de la calidad de algunos de sus autores, entre los que sobresale un soberbio Alan Davis. Sin embargo, se trata de un relato que conserva ese tono de los cómics clásicos, donde la sorpresa y la aventura estaban por encima del dramatismo actual, y ello lo convierte en una rareza que, a pesar de todo, no resulta demasiado difícil de encontrar en tiendas de segunda mano.


Curiosamente, este cómic fue publicado en nuestro país, cuando los derechos de DC pertenecían a la editorial Zinco, y que lo incluyó en el número 10 de la serie regular Batman. Sin embargo, la edición de este cómic fue algo peculiar; citemos literalmente el texto introductorio, escrito por Miguel G. Saavedra:

"El episodio que os ofrecemos este mes es un especial que conmemora el 50 aniversario de la serie americana de Detective (...). Como el título de nuestra colección es Batman y no Detective, hemos preferido suprimir dos relatos cortos que se incluían (uno del Hombre Elástico dibujado por Carmine Infantino y otro de Sherlock Holmes ilustrado por el artista filipino E.R. Cruz) por considerar que no tenían una relación directa con la historia principal. De esta forma podemos presentaros la aventura completa en un número normal de 32 páginas sin tener que recurrir a un especial (con el subsiguiente ahorro para vuestra economía)."


En conclusión, así es como, en aquellos tiempos, se conseguía que un cómic de 48 páginas encajara en una edición autóctona de 32... vivir para ver.

FICHA-

TÍTULO: Detective Comics 572
EDICIÓN: 1987
EDITORIAL: DC Comics
GUIÓN: Mike W. Barr
DIBUJO: Alan Davis, Terry Beatty, Carmine Infantino, Dick Giordano, Paul Neary
EDICIÓN ESPAÑOLA: Batman 10 (Zinco, 1989)

martes, 10 de abril de 2012

¡Primeros ejemplares de "Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona"!

Los compañeros de Norma Editorial me han hecho llegar al fin los primeros ejemplares de Sherlock Holmes y la conspiración de Barcelona, la novela gráfica que he escrito en colaboración con el dibujante Jordi Palomé: en la imagen podéis ver, a la izquierda, la edición en catalán (en rústica), y a la derecha la edición en castellano (en cartoné).


Para los interesados en hacerse con un ejemplar, el libro aparecerá durante el próximo Salón del Cómic de Barcelona, de modo que lo podréis comprar a partir del día 3 de mayo en la mayor parte de librerías (Fnac, Corte Inglés, Casa del libro, etc.). Y para los que estéis en Barcelona durante el 23 de abril, día de Sant Jordi, os anuncio que la editorial lanzará una pequeña edición previa de apenas un centenar de ejemplares exclusiva en solo unas cuantas librerías, donde además se organizarán sesiones de firmas en las que Jordi y yo participaremos. Próximamente informaré de las librerías en cuestión, así como los horarios de firmas: ¡espero que seáis muchos los que os acerquéis a haceros con vuestro ejemplar y a saludarnos!  

viernes, 24 de febrero de 2012

Moriarty: The Dark Chamber

Con dos adaptaciones tan recientes (y distintas) de la historia explicada en El problema final como son el film de Guy Ritchie y la serie televisiva de la BBC, no podía dejar de reseñar este Moriarty: The Dark Chamber, miniserie de cuatro números (en realidad, los cuatro primeros de una serie abierta) publicada en año pasado por Image Comics, y que toma como punto de partida una nueva vuelta de tuerca al relato original: ¿y si Moriarty no hubiera muerto en Reichenbach? ¿Y si hubiera sido Holmes el que cayó por las cataratas, precipitándose a la muerte?



Partiendo de esa idea, la historia nos lleva hasta 1914, a una Europa que se tambalea hacia la guerra después de la muerte del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo. En este contexto, Moriarty se oculta tras una identidad falsa y regenta un negocio honrado en Londres, mientras de vez en cuando usa sus habilidades para resolver desapariciones y pequeños misterios. Sin embargo, su plácida vida se verá truncada cuando el servicio secreto británico se ponga en contacto con él para emprender la búsqueda del desaparecido Mycroft Holmes. Una trama que llevará a Moriarty a despertar los demonios de su pasado (con Sherlock a la cabeza), y más cuando la investigación apunte hasta un siniestro líder en la sombra llamado "Tartarus", poseedor del arma definitiva: la cámara oscura.



Daniel Corey, novelista y guionista de televisión y cómic, traza una historia con abundantes referencias al canon, amén de la presencia de Mycroft, Lestrade o el mismo Watson, todos ellos muy similares y al tiempo distintos a los creados por Arthur Conan Doyle. Quizá lo peor de la historia venga por la inclusión de personajes como la real e histórico Mata hari o la ficticia Jade, una asesina ninja que se convierte en ayudante de un Moriarty que irremediablemente se acaba alejando del Napoleón de Crimen, pasando a ser un aventurero a lo Indiana Jones. Una lástima, porque la premisa inicial resulta bastante interesante.



En cuanto al dibujo de Anthony Diecidue, sin ser incorrecto resulta a veces excesivamente caótico y feísta: en un intento por representar un mundo lóbrego y oscuro, el artista cae en el error de resultar poco inteligible. Con todo, este Moriarty: The Dark Chamber supone una original aportación al canon, y ha contado con un estimable éxito que ha supuesto la continuidad de la serie en una reciente secuela, The Lazarus Tree, que esperamos reseñar en esta página próximamente.




FICHA-


TÍTULO: Moriarty: The Dark Chamber (Moriarty 1-4)

EDICIÓN: 2011

EDITORIAL: Image Comics

GUIÓN: Daniel Corey

DIBUJO: Anthony Diecidue

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay.


miércoles, 25 de enero de 2012

The curious case of the vanishing villain

Uno de los temas más recurrentes a la hora de adaptar a Holmes al cómic (y la literatura, e incluso el cine) ha sido el crossover, es decir, cruzar al detective de Baker Street con otros personajes, históricos o ficticios. Jack el Destripador, Drácula, Sigmund Freud o Batman han sido algunos de los afortunados; hoy trataremos un cómic que, en su brevedad (consiste solo en un one-shot de una grapa), va más allá y reúne a varios de los personajes de Robert Louis Stevenson y Edgar Allan Poe junto al rey de los detectives.


Así, el "Vanishing Villain" que da título a este cómic es Edward Hyde, la parte malvada del Dr. Jekyll que, de algún modo, ha conseguido hallar la forma de "pasar" de un libro a otro, y ahora se encuentra en el universo de Sherlock Holmes. Con un punto de partida tan interesante como este, asistimos a una persecución por parte de Holmes y Watson, que no dudan en seguir a Hyde en su salto al libro siguiente...


...y ese libro no es otro que un volumen de las narraciones de Edgar Allan Poe, con lo cual el detective y el doctor Watson se verán enfrentados contra el simio homicida de Los crímenes de la calle Morgue, escaparán a la maldición de la Máscara de la Muerte Roja, o se verán reducidos y enfrentados a la tortura de El pozo y el péndulo. Todo ello, cómo no, orquestado por el malvado Hyde.



El editor de este cómic, Atomeka, es un pequeño sello editorial de los EE UU, lo cual unido a la poca entidad de los autores (y si no es así ruego que me disculpen), da como resultado un producto barato. Sin embargo, y pese a la interesante trama (mejor planteada que desarrollada en sí), el dibujo muestra una amplia variedad de registros: así, mientras Holmes y Watson son personajes bien definidos, marcados con línea negra, Hyde o la Máscara resultan más impersonales, con trazos gruesos y manchas de color.



En definitiva, una curiosidad holmesiana ciertamente difícil de conseguir por su escasa tirada, y tal vez uno de los pocos casos en los que Holmes se enfrenta nada menos que a la ferviente imaginación de un genio del cuento de terror como es Edgar Allan Poe.

FICHA-
TÍTULO:
Sherlock Holmes in The curious case of the Vanishing Villain
EDICIÓN: 1993
EDITORIAL: Atomeka
GUIÓN: Gordon Rennie
DIBUJO: Woodrow Phoenix
EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay.


sábado, 26 de noviembre de 2011

El prostíbulo del terror

En este post vamos a reseñar El prostíbulo del terror, un cómic pornográfico publicado por La Cúpula y protagonizado por (entre otros personajes) Sherlock Holmes y su inseparable Watson. Dejaremos claro que se trata de un título para mayores de edad; sin embargo, y a fin de que se pueda leer el post en su totalidad, para su reseña hemos escogido viñetas en las que no aparezca ninguna escena de sexo.
El prostíbulo del terror es, quizás, una de las escasas y mejores conseguidas incursiones de Sherlock Holmes en el cómic pornográfico (que no erótico), a través de una historia plagada de escenas subidas de tono. El relato continúa la trama de un volumen anterior, El instituto, protagonizado por Lilian y Agatha, dos jovencitas virginales con algunos poderes mágicos. La resolución de El instituto finalizaba con el incendio del lugar donde se encuentran, de forma que desamparadas y sin tener adónde ir, acabarán tropezando con el Dr. Jekyll, que tras prometerles protección las convertirá en objeto de una siniestra trama relacionada con una sociedad oculta, y en la que las orgías sexuales están al orden del día.


Aparte de esto, el guionista añade una segunda trama a la historia: la presencia de Jack el Destripador, asesino de prostitutas que aterroriza a Londres. Entre estas dos tramas basculará toda la historia, lo cual supone la presencia de Sherlock Holmes, si bien el detective de Baker Street estará más interesado en resolver el caso de las orgías de Jekyll y Hyde que en encontrar al destripador... ¿será una referencia a por qué el Destripador y Holmes no llegaron a cruzar sus caminos? Puede ser.


Al margen de los ficticios Holmes, Watson, Jekyll y Hyde, El prostíbulo... presenta también a personajes históricos, como el propio Arthur Conan Doyle, Sigmund Freud, Albert Einstein, Robert Louis Stevenson o un joven Winston Churchill. El autor, en un gesto de humor, no desaprovecha la oportunidad de hacer algún guiño a costa de alguno de estos personajes, como Albert Einstein descubriendo la teoría de la relatividad gracias al sexo o el joven Churchill incapaz de fumarse un puro.


Al margen de la temática, El prostíbulo del terror es un trabajo soberbio de dibujo, con un detallismo y un ritmo narrativo que cómics supuestamente más elevados e intelectuales no llegan a ofrecer: se nota y mucho la mano de Francisco Solano López, el dibujante argentino responsable de obras como El eternauta, ese gran clásico de la historieta sudamericana, y en menor medida también el guión de Ricardo Barreiro, que nos ofrece una historia bien narrada y tramada, y con la dosis exagerada de sexo que el lector de este tipo de títulos demanda.


En conclusión, una rareza holmesiana que, sin embargo, deja la inmaculidad de Holmes y Watson absolutamente intacta... y si no, lean y ya me dirán...


FICHA-



TÍTULO: El prostíbulo del terror

EDICIÓN: 2006

EDITORIAL: La Cúpula

GUIÓN: Ricardo Barreiro

DIBUJO: Francisco Solano López

domingo, 23 de octubre de 2011

Sherlock Holmes y Kid Eternity

Kid Eternity es uno de esos personajes aparecidos durante la gran efervescencia creativa de los cómics de los años 40, lo que se ha dado a conocer como la "Edad Dorada". Publicado originalmente por Quality Comics (y más, tarde, añadido a las filas de DC junto a otras editoriales), la historia de Kid es la de un niño muerto antes de tiempo (durante la 2ª Guerra Mundial) que, gracias a una especie de pacto de compensación, podría residir durante setenta y cinco años en una especie de limbo, con la posibilidad de volver a la Tierra pronunciando la palabra mágica "Eternity". Las andanzas de Kid Eternity se publicaron originalmente en Hit Comics y después en su propio título, para pasar a DC y tener una nueva oportunidad en los años 90, primero bajo la batuta de Grant Morrison y luego en la propia línea de cómics adultos Vertigo, con guión de Ann Nocenti, sin que ninguna de estas iniciativas lograra despertar el interés por el personaje.



Una vez muerto, el joven Kid Eternity contaba con la habilidad de convocar a cualquier personaje fallecido, en lo que se incluía a personajes históricos, mitológicos o de la ficción literaria (desde Galeno para preparar un antídoto, a Alejandro Magno para elaborar una estrategia de ataque), habilidad que utilizaría en sus aventuras contra el crimen. Lógicamente, en estas aventuras la figura del detective de Baker Street debía ocupar necesariamente un lugar destacado, de forma que hasta en cuatro ocasiones (Hit Comics 29, 1943; Kid Eternity 4, 1947; Kid Eternity 8, 1948; Kid Eternity 10, 1948), el joven aventurero convocaría a Sherlock Holmes para ayudarle en su investigación. Vista la dificultad de encontrar los testimonios de los años 40, comentaré la última de estas intervenciones, en Kid Eternity 10, gracias a la reedición que realizó DC en 1974 como historia de complemento en el Detective Comics 444.



La historia plantea un misterio que no es tal: en las primeras páginas, un gángster le prepara una trampa a otro para que muera en su lugar y, después de una operación quirúrgica, sustituirle y cometer crímenes bajo el nombre de The Unknown. Este será el enemigo al que Kid deba enfrentarse, pero al desconocer que el fallecido no es quien él cree, el misterio le supera, de modo que no tendrá más opción que convocar al detective de Baker Street.





Con el detective de su lado, Kid está seguro de poder resolver el misterio... sin embargo, Holmes decide investigar por su cuenta, y deja que el joven actúe por libre mientras él se ocupa del caso. Lógicamente, Kid no es capaz de regresar a su limbo y continúa con el caso, lo cual le lleva a caer en las garras del misterioso Unknown, que se dispone a acabar con él (algo curioso, teniendo en cuenta que, técnicamente, Kid ya está muerto). Por suerte, en ese mismo momento llega Holmes, que se presenta inmediatamente... bueno, pues como quien es.




Con la llegada de Holmes, Kid es rescatado, el misterioso Unknown es reducido y, gracias a las dotes de deducción del detective, el misterio es revelado (bien, al menos para los personajes, que los lectores ya sabemos lo que ha sucedido desde las primeras páginas). Algo de observación sirve para deducir que un toque de cirugía ha sido lo que ha creado toda esa farsa.




Y con el caso ya resuelto y la aventura finalizada, Kid agradece a Holmes su ayuda y lo despide (con su palabra mágica "Eternity"), listo para volver a invocarlo cuando fuera necesario (algo que no volvió a suceder, siendo esta la última vez que Holmes ayudaría a Kid Eternity en una de sus aventuras).




Por desgracia, no me consta que exista ninguna recopilación de las aventuras de Kid Eternity en algún tomo de Archivos DC, de modo que de momento aquellas tres primeras aventuras de Kid Eternity, y teniendo en cuenta el poco interés que la editorial siente hacia el personaje (su última intervención importante fue resucitarle, para matarle apenas un par de números después), no creo que esto vaya a suceder próximamente. Una auténtica lástima.


FICHA-


TÍTULO: "The Unknown", en Detective Comics 444


EDICIÓN ORIGINAL: 1948, reeditado en 1974


EDITORIAL: Quality/DC


GUIÓN: ¿Otto Binder?


DIBUJO: ¿Sheldon Moldoff?


EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay.


domingo, 16 de octubre de 2011

L'ultime défi de Sherlock Holmes

Los seguidores de The Comic Beeches habréis comprobado ya que, en el universo de los cómics sobre Sherlock Holmes, podemos distinguir dos grandes grupos: el primero, las adaptaciones de los relatos originales de Conan Doyle, aquellos realmente canónicos, y en los que hallamos títulos como las Joyas Ilustradas de Bruguera o el más reciente The Sussex Vampire adaptado por Warren Ellis para Caliber; y un segundo de relatos originales, pastiches de nuevas aventuras de Holmes, enfrentado a menudo a otros personajes literarios: este segundo y nutrido grupo ocuparía desde Victorian Undead hasta The Trial of Sherlock Holmes, pasando por L'Adieu a Baker Street o series como The Irregulars o The Young Sherlock Holmes.
Sin embargo, hoy hablaremos de un título ciertamente excepcional, tanto por su novedad (fue publicado en Francia apenas el año pasado) como por su originalidad, ya que se trata de la adaptación al cómic no de una novela, sino de un pastiche holmesiano, el célebre (y algo infame) The Last Sherlock Holmes Story de Michael Dibdin.


L'últime défi de Sherlock Holmes es la adaptación realizada por Jules Stromboni (dibujo) y Olivier Cotti (guión) de la novela original de Michael Dibdin, publicada en 1978 y que supone un nuevo acercamiento al tema de Sherlock Holmes enfrentado a Jack el Destripador, si bien añade un toque ciertamente original que, al margen de todo, la ha convertido en una obra algo infame entre los holmesianos en general (y quien la haya leído sabrá a lo que me refiero...).
En cualquier caso, la novela nos transporta hasta el año 1888, en el que Jack el Destripador está perpetrando una serie de asesinatos de prostitutas por el barrio de Whitechapel, además de enviar una serie de cartas a la policía desafiando a las autoridades a detenerle. Huelga decir que el detective por excelencia no podrá dejar pasar la oportunidad de poner a prueba su intelecto en la captura de este asesino en serie.



El volumen contiene una dedicatoria ciertamente entrañable; los autores dedican la obra nada menos que al actor Jeremy Brett, famoso por su interpretación del detective en la serie producida por Granada Televisión durante los años 80-90, y que le ha convertido en uno de los mejores Holmes de la pantalla. Y, fieles a su dedicatoria, los autores nos presentan a un Holmes que debe no solo su aspecto gráfico al gran actor, sino también sus mínimos gestos y expresiones, convirtiendo el cómic en una auténtico deleite para cualquiera que haya podido disfrutar de la actuación de Brett.



Así, escenas como la recreación de El Problema Final, con cataratas incluidas, beben directamente de la fuente cinematográfica, en la que el dibujante realiza un gran trabajo de síntesis y adaptación del original. Casi es posible ver de nuevo a Jeremy Brett y David Burke interpretando sus papeles de Holmes y Watson, ni un día mayores de lo que eran allá por la década de los 80.



La adaptación, en resumen, resulta ciertamente correcta tanto en cuanto a guión (bastante fiel) como al dibujo, que incluye un estilo casi caricaturesco combinado con un tipo de coloreado algo sucio. Eso sí, recomendamos encarecidamente leer antes la novela original que el cómic, a fin de que el giro argumental que cierra la historia no se pierda. Para los amantes de los cameos, destacar también la aparición del propio Arthur Conan Doyle, que no pierde la oportunidad de disputar algo de protagonismo a sus criaturas, y que de nuevo interpreta un nuevo papel, cómo no, como editor de las aventuras escritas por el Doctor Watson.

Por desgracia, y más de un año después de su aparición en Francia, este álbum sigue sin aparecer en nuestro país, lo cual hace pensar que seguirá inédito. Una lástima, no solo por su temática holmesiana, ni por ser la adaptación de un estimable pastiche (y por tanto, contar con un carácter único), sino que merece un lugar entre los cómics de Holmes por ser el mayor y más sincero homenaje visto en viñetas a ese gran Holmes que fue Jeremy Brett.





FICHA-

TÍTULO: L'Ultime Défi de Sherlock Holmes

EDICIÓN ORIGINAL: 2010

EDITORIAL: Rivages/Casterman/Noir

GUIÓN: Olivier Cotte, según una novela original de Michael Dibdin.

DIBUJO: Jules Stromboni

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay.