jueves, 23 de diciembre de 2010

Sherlock Holmes en Nick Furia

Entre las novedades de Panini Comics para este mes de diciembre de 2010, la editorial prosigue con la edición de su serie "Marvel Héroes", una colección de tomos en tapa dura con un buen montón de páginas y un precio imbatible que intenta hacer llegar al lector algunas de las etapas y/o personajes más importantes del Universo Marvel. Así, en los tomos anteriores se ha podido disfrutar ya de sagas como "La muerte de Fénix" o "La guerra de las armaduras", así como de una recopilación de números de Spider-Man dibujados por Frank Miller. Este mes toca volver a los inicios de Marvel, con la aparición de un volumen dedicado a Nick Furia, el agente secreto por excelencia (y de moda gracias a las adaptaciones fílmicas de héroes Marvel como "Iron Man", "El increíble Hulk" o el próximo "Thor". El tomo recopila las primeras aventuras del personaje en la serie Strange Tales, así como los primeros tres números de su serie propia, "Nick Fury, agent of SHIELD".


Y es precisamente en la serie que toma el nombre del personaje donde encontramos un cómic que merece la pena destacar en un lugar como este, un blog dedicado a Sherlock Holmes. Cabe decir que, a la hora de dar el paso de Strange Tales a su propia colección, Nick Furia había contado con la inestimable ayuda de Jim Steranko, autor completo que tomaría los guiones y el dibujo de la serie de Stan Lee y Jack Kirby, dotando a la colección de una experimentación visual como nunca se había visto, con recursos sacados directamente del arte pop o la fotografía.
Sin embargo, fue en el número 3 de "Nick Fury, Agent of SHIELD", número que cierra este volumen, donde Steranko nos dejaría un auténtico homenaje a la obra más conocida del detective de Baker Street, realizando una más que digna adaptación de El perro de los Baskerville.


La historia, titulada "Dark moon rise, hell hound kill", (y que, por cierto, sigue la estructura de un fill-in, es decir, es autoconclusiva y se puede leer independientemente) presenta a Nick Furia en Escocia, donde se encuentra investigando la extraña muerte de un antiguo camarada de guerra, fallecido en extrañas circunstancias. Circunstancias que, nada más iniciarse la investigación, resultan muy poco terrenales y muy fantasmagóricas...


Así es: no hay que andar por las marismas de noche, advertencia que no puede dejar de recordarnos al consejo de Sherlock Holmes a sir Henry Baskerville, acerca de jamás aventurarse en el páramo de Dartmoor una vez se ha puesto el sol. "No soy ningún Sherlock Holmes..." dirá Furia tras resolver el caso, por si quedaba alguna duda acerca de cuál es el referente de Steranko en este particular homenaje al detective... que por cierto, no aparecerá como tal, pero sí tras la máscara de un personaje cuyo nombre no puede dejar lugar a dudas...


Efectivamente, el investigador (o cazafantasmas, como él mismo se considerará) responde al nombre de Mycroft, y ya en su primera aparición podemos contemplar una más que evidente semejanza con Peter Cushing... algo que resultará del todo evidente en la siguiente viñeta.

Con el escenario preparado, el héroe dispuesto y un investigador y sus ayudantes en escena, es momento de conocer la siniestra leyenda escocesa que se oculta tras la extraña muerte del compañero de Furia. En este caso, el noble enloquecido no es Hugo Baskerville, sino Hugh Ravenlock, llamado Hugh el Negro, asesinado a manos de su hermano cuando Hugh perseguía a su mujer y a este junto a un enorme sabueso, dispuesto a acabar con su vida. No hace falta decir que Hugh el Negro representaba perfectamente el modelo del noble depravado que abusaba de sus súdbitos, y que tras su muerte la leyenda lo convertiría en un fantasma errante en busca de venganza.

La venganza, como en la novela original, viene en forma de enorme y siniestro sabueso, al cual Furia deberá enfrentarse con todos sus recursos mortales... sabiendo que su enemigo es un ser espectral e inmortal, al cual poco o nada pueden afectar las balas. La solución, sin embargo, vuelve a ser mucho más terrenal de lo que parece, y el enemigo real no será ni el espectro de Hugh el Negro ni un sabueso surgido de los fuegos del infierno, sino alguien de carne y hueso cuya identidad no revelaré, pero que supone toda una sorpresa gracias a un inesperado giro que Steranko logra realizar con auténtica maestría.


En resumen, una auténtica rareza dentro del universo de los cómics holmesianos, y que permite disfrutar de uno de los autores más inclasificables de la Marvel de los años 60. Por un irrisorio precio de 9,99 euros, merece la pena hacerse con este tomo de Nick Furia solo por este excelente episodio que adapta con gran originalidad el relato del sabueso infernal del páramo de Dartmoor.



FICHA-

TÍTULO: Nick Fury, Agent of SHIELD #3

EDICIÓN ORIGINAL: Agosto de 1968

EDITORIAL: Marvel Comics

GUIÓN Y DIBUJO: Jim Steranko

EDICIÓN ESPAÑOLA: "Nick Furia, Agente de SHIELD", Colección Marvel Héroes, Panini Comics (Dec. 2010)

El Holmes de... Picanyol

Picanyol (1948) es probablemente uno de los dibujantes con una trayectoria más extensa de todo el universo de la historieta en catalán, gracias sobre todo a su colaboración en la revista infantil Cavall Fort. En 1971, crearía para esta revista al personaje de Ot el Bruixot, que se ha convertido en un referente del humor gráfico gracias a sus aventuras sencillas y llenas de ingenio. Todavía en activo y con cuerda para rato, Picanyol ha sido recientemente distinguido con el último premio Ivá de Humor, uno de los muchos reconocimientos de una carrera envidiable.



Curiosamente Picanyol, entre la pequeña miríada de personajes que acompañan a Ot el bruixot en sus andanzas (su mujer Berta, el policía, el búho) ha hecho aparecer también varias veces a Sherlock Holmes, como se puede ver en la tira que aparece sobre estas líneas. De esta forma, pedirle su versión del personaje no fue para nada complicado, y el autor tuvo la amabilidad de unir a ambos, al detective de Conan Doyle y a su propia creación, en una misma imagen.


jueves, 16 de diciembre de 2010

Reseña: Mortadelo Especial "Elemental, querido Watson"

Mortadelo Especial fue uno de los títulos creados para aprovechar el tirón del personaje de Francisco Ibáñez, que ya tenía su propia serie desde 1970. Frente a cabeceras como Mortadelo Gigante o Super Mortadelo, esta sería una serie en la que cada número giraba en torno a un tema distinto (de ahí lo de “Especial”), para o cual se aprovechaba material antiguo ya publicado, historietas apócrifas, algunas series de nuevo cuño o incluso muestras de cómic extranjero.


Este Mortadelo Especial “Elemental, querido Watson” corresponde al número 168 de la serie (publicado en 1983), y es el segundo de los cuatro dedicados al detective de Baker Street o al universo detectivesco en general. Al igual que los otros tres, este Especial cuenta con una excelente portada de Joan Rafart “Raf”, uno de los más prolíficos y destacados autores de Bruguera y creador de otro personaje de raíz holmesiana, el investigador Sir Tim O’Theo. Especialista en chistes gráficos, Raf muestra su dominio del género en esta genial ilustración que sirve de carta de presentación al número.
En cuanto al contenido del especial, resulta curioso constatar que pese al título de la cabecera no hay ninguna historieta de Mortadelo y Filemón, sino que el cómic principal es un episodio de una aventura serializada del Botones Sacarino, “En el país del petrodólar” realizada por un autor apócrifo, una práctica común a partir del momento en que Francisco Ibáñez se convirtió en el autor estrella de Bruguera y la exigencia de material superó su (por otra parte enorme) capacidad de trabajo. A esto acompañan historietas de una página típicas de la editorial, con una temática más o menos relacionada con el motivo del especial: una historieta del Anacleto de Manuel Vázquez, “Ganzúo y Pesquisón” de Enrich… a destacar los chistes gráficos de cacos realizados por Cifré en la sección “Nuestro rincón literario”.

Sin embargo, el titular "Elemental, querido Watson" no podía dejar lugar a dudas de quién era el auténtico protagonista del especial, y aparte de esos "homenajes" al género, el detective de Baker Street realiza hasta tres incursiones directas en este número, y en tres contextos o situaciones distintas, desde la adaptación más canónica hasta el pastiche o el homenaje.

La primera de estas incursiones es una historia protagonizada por Herlock Sholmes, de autoría sin acreditar, aunque con derechos legales de la Strip Comic Features, editorial sita por aquel entonces en Sarajevo, y actualmente en Eslovenia. El cómic, titulado “El extraño caso de los cuerpos desaparecidos”, nos presenta a un detective de rasgos y apariencia netamente holmesianas, pero que principalmente utilizará sus dotes como actor para interpretar a todo tipo de personajes y criaturas y así investigar el misterio.


Poseedor del lógico título de “Rey del Camuflaje”, Herlock Sholmes se transformará sucesivamente en una dama, una estatua de cementerio, un esqueleto o incluso una oveja, provocando el desconcierto en sus enemigos y en la propia policía. El tono, huelga decirlo, es principalmente humorístico, propiciado por los grotescos cambios de apariencia de Sholmes.

La segunda incursión holmesiana viene de la mano de Raf, autor de la citada portada del especial ofrece en este número la historieta “Un caso agotador”, auténtico crossover entre Sherlock Holmes y Sir Tim O’Theo, deudor y discípulo del gran detective: no en vano, cuando el investigador de Bellota Village vea por primera vez al detective de Baker Street, no dudará en exclamar “¡Maestro! ¡Maestro!”, en una mezcla de admiración y alegría. En apenas cuatro páginas, el maestro ayudará a su alumno a resolver el caso que da título a la historia, al más puro estilo Tim O'Theo.


Y finalmente, el especial incluye un ejemplar de Joyas Ilustradas Juveniles, la serie de Bruguera que adaptaba al cómic clásicos literarios de autores como Julio Verne, Emilio Salgari o Charles Dickens, entre muchos otros. En este caso, la elección lógica es Conan Doyle, de quien se habían adaptado novelas como El perro de los Baskerville o El signo de los cuatro, así como algunos relatos recopilados como Aventuras de Sherlock Holmes, o incluso obras no holmesianas de Doyle como La compañía blanca o Sir Nigel.

En este Especial se recuperan las dos primeras recopilaciones de relatos, Aventuras de Sherlock Holmes I, que contiene las adaptaciones de las historias canónicas “El valle de Boscombe”, “La liga de los pelirrojos” y “Las cinco pepitas de naranja”, con guión de J.M. González Cremona y dibujos de Julio Vivas. Se trata, como en el resto de la serie de Joyas Ilustradas Juveniles de adaptaciones dignas pero que tal vez pequen de una narrativa y un dibujo excesivamente rígidos: con todo, hay que reconocer que Doyle es uno de los autores que no ven su obra original excesivamente transformada para adaptarla al público infantil, como sí ocurre con Julio Verne o Dickens.

En conclusión, un buen ejemplo del potencial del detective de Baker Street, que en un solo cómic es capaz de ofrecer hasta tres visiones distintas: una adaptación canónica de los relatos originales de Doyle, un pastiche humorístico con un detective de nombre inequívoco, y un homenaje en forma de heredero detectivesco, con cameo incluido. Sin duda, este Mortadelo Especial "Elemental, querido Watson" supone una joya holmesiana que ningún aficionado debería dejar escapar.

FICHA-

TÍTULO: Mortadelo Especial “Elemental, querido Watson”
AUTOR: Varios
EDICIÓN: 1983
EDITORIAL: Bruguera
CONTENIDO: El Botones Sacarino: “En el país del petrodólar”; Maff y Osso: “En el casino”, Pepe Murciélago: “Guardando el dinero”; Herlock Sholmes: “El extraño caso de los cuerpos desaparecidos”; Anacleto agente secreto: “Misión embotellada”; “Aventuras de Sherlock Holmes I”; Durand y Dupont: “El disfraz perfecto”; Ganzúo y Pesquisón: “Treta audaz”; Sir Tim O’Theo: “Un caso agotador”; Mac Fishgon, detective de afición: “Poca vista”; “Nuestro rincón literario”; Vito y Cascales, enviados especiales: “Sentido del deber”; “Se ve cada cosa”; “Increíble pero mentira”.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El Holmes de... Rodolfo Migliari

Probablemente, Rodolfo Migliari (1976) sea uno de los mayores y más destacados portadistas del cómic actual, algo a lo que ha contribuido su excelente labor con las cubiertas de DC, especialmente en algunas de sus últimas sagas, como Blackest Night o series como Green Lantern Corps o Emerald Warrior.




Su estilo, seguidor de la estela “ultrarrealista” iniciada por Alex Ross, presenta a unos personajes de un detallismo casi fotográfico, pero que en ningún momento resultan ridículos, todo lo contrario: el heroísmo y la épica son tal vez los principales rasgos de las portadas de Migliari. No en vano, fue una ilustración suya la elegida para aparecer en el episodio “Absolute Justice” de la serie televisiva Smallville, haciendo un homenaje a la Justice Society of America, el primer grupo superheroico de los cómics y de la continuidad del Universo DC.



NOTA: El dibujo de Migliari fue todo una sorpresa, ya que observando su estilo, me temía que fuera uno de esos autores que usan y abusan del ordenador hasta el punto de que cuando tienen un lápiz en las manos son incapaces de hacer más que garabatos. Sin embargo, en apenas diez minutos, y usando lápiz y pintura diluida en agua, fue capaz de hacer la ilustración que aparece aquí, y que tal vez no sirviera como portada, pero sí sería una más que digna ilustración interior de cualquier volumen de las aventuras del detective de Baker Street.



Página web personal de Rodolfo Migliari: http://rodolfomigliari.blogspot.com/

viernes, 3 de diciembre de 2010

Sherlock Holmes en Planetary

Una de las novedades más esperadas de Norma Editorial para este mes de diciembre ha sido el segundo y último tomo de Planetary, la serie creada por Warren Ellis y John Cassaday que, tras diez años, finalizó hace algunos meses con su definitivo número 27 (sí, desde luego la trayectoria del título ha sido bastante dilatada...)



Planetary explica la historia del grupo homónimo, formado por Jakita Wagner, The Drummer y Elijah Snow, una especie de equipo de "arqueólogos del siglo XX" que se ocuparán de desenterrar algunos de los misterios de la pasada centuria, en una serie de aventuras que los llevarán de las películas de monstruos japoneses hasta los asesinos de Hong Kong, pasando con el género pulp o algunas de las figuras del cómic más importantes.
Y entre estas referencias, no podía faltar nuestro gran detective: es en el capítulo 13 de la serie (recopilado en este segundo volumen) donde un joven e inexperto Elijah Snow acudirá a pedir consejo a un envejecido Sherlock Holmes, recluido en Baker Street, si bien no en soledad... ya que cuenta con la compañía de un invitado, como mínimo, sorprendente (que no revelaré, para que vayan a leerlo...).



John Cassaday, el dibujante, realiza un gran trabajo en esta versión crepuscular del detective. La aventura forma parte de la trayectoria general de Planetary, y es que si bien cada episodio está dedicado a una de estas "formas de cultura popular", la trama va siguiendo una historia única en la que iremos descubriendo el origen del grupo, así como su mayor secreto, y que encontrará la culminación en el muy esperado y retrasado número 27, con el que concluye la serie y este tomo.



Finalmente, concluimos con las conexiones holmesianas de este título, que no son pocas: por un lado, Warren Ellis ha sido en su prolífica y heterogénea carrera como guionista adaptador de uno de los relatos más singulares del canon, "El vampiro de Sussex", en una versión publicada por Caliber... y en cuanto a John Cassaday, decir que es el responsable de las espectaculares portadas que presentaba la reciente miniserie "Sherlock Holmes" publicada por Dynamite en Estados Unidos (y que, por cierto, sigue inédita en España).

viernes, 26 de noviembre de 2010

El Holmes de... Ana Miralles

Ana Miralles (1959) forma parte de ese grupo de grandes dibujantes de cómic españoles que, a causa de la poca o escasa repercusión de la industria del noveno arte en España, han tenido que buscarse la vida en otros países, en Francia en su caso. Así, tras iniciarse en la década de los 80 en revistas como Cairo, y realizar diversas obras como Eva Medusa o una adaptación a las viñetas de la novela ganadora del Premio Planeta En busca del Unicornio de Juan Eslava Galán, pasaría a colaborar con Glénat en el país vecino.
Sin embargo su gran obra, realizada junto al guionista Jean Dufaux para Dargaud, sería la extensa serie Djinn, que sigue abierta con un tercer arco argumental en ciernes. Aparte de Djinn, también se ha ocupado de ilustrar De mano en mano, una interesante historia que analiza a la sociedad actual a través del camino que realiza un billete de 20 euros, y que está guionizada por su pareja, Emilio Ruiz. La trayectoria de Miralles le hizo merecer finalmente el Gran Premio del Saló del Cómic de Barcelona en el año 2009, siendo la primera vez que este galardón recaía en una mujer.



NOTA: Debo decir que, de entre todos los autores que han tenido la amabilidad de ofrecerme su versión de Sherlock Holmes, pocos han sido tan agradables como Ana Miralles, que no dudó en regalarme un buen rato de agradable conversación, a la cual se unió también su compañero Emilio Ruiz. Tal y como ella me dijo, ella concebía más a un Holmes hogareño, junto a la repisa de una chimenea. Cuando le comenté que el detective solía guardar el tabaco en una babucha persa, no pudo evitar reírse: “¡Será por babuchas!”, comentó (hay que aclarar que todo el primer ciclo de Djinn transcurre en Oriente Medio, por lo cual la presencia de babuchas persas es algo más que evidente). Tampoco se dejó la daga en la que Sherlock clavaba su correspondencia, aunque en este caso la transformó en un puñal de hoja curva. Desde aquí, mi absoluto reconocimiento a esa gran autora y persona que es Ana Miralles, y que me regaló esa gran ilustración dedicada.

martes, 23 de noviembre de 2010

Reseña: Sherlock Ninja

El año 2010 estará indefectiblemente marcado por el estreno del blockbuster Sherlock Holmes de Guy Ritchie, que para bien o para mal ha devuelto al personaje a la primera plana de la cultura de masas. No es de extrañar, por tanto, que antes y después del film surgieran gran cantidad de proyectos al amparo de esta nueva popularidad, a veces avanzándose incluso al estreno del film: es el caso de este Sherlock Ninja, un cómic único que se atreve a combinar las acrobacias de los guerreros orientales con la lucha contra el crimen del detective de Baker Street.

Antartic Press es uno de los sellos de cómic americano que, al margen de las grandes editoriales, han tenido una trayectoria fundada en el cómic comercial más que la línea independiente. En el caso de AP, su principal rasgo ha sido el género del amerimanga, o híbrido entre la narrativa típica del cómic USA con el aspecto gráfico del manga japonés. El resultado han sido títulos como Gold Digger o la célebre Areala Warrior Nun de Ben Dunn. Al margen de estas series principales, el resto de títulos ha tenido una trayectoria más bien errática, si bien la editorial siempre ha contado con una presencia en el mercado, gracias a sus éxitos o a proyectos puntuales, como este que nos ocupa.




Sherlock Ninja es, a todas luces, un puro divertimento que nos presenta a un detective muy distinto al que todos conocemos, transformado en un auténtico guerrero ninja: la Inverness se convierte aquí en una extensa capa que flota mientras el héroe corre por las azoteas de Londres (sic), mientras que al a parafernalia típica de la pipa o el deer-stalker se añaden las katanas o shurikens.

La historia nos presenta aun misterioso y violento guerrero asiático llamado The Iron Monkey (el Mono de Hierro), cuyo tacto es capaz de matar, y que se encuentra en la capital británica en busca de una extraña gema que contiene su alma. Como no podía ser de otra forma, la joya se encuentra en poder de una dama que, ignorante de su auténtica naturaleza, acude a Baker Street para pedir la ayuda de Sherlock Holmes, sabiendo únicamente que un asesino va en busca de la gema y su vida corre peligro. Si bien al principio el detective se muestra reticente a aceptar el caso, pronto será capaz de captar la presencia encerrada en el interior de la joya (gracias al entrenamiento aprendido en sus viajes, dice, referencia a su periplo tibetano, suponemos), y tras dejar a su clienta a buen recaudo, decide enfrentarse directamente al Mono de Hierro.




No faltan detalles ciertamente interesantes, como el refugio oculto en el Big Ben o la espada inocente que jamás ha derramado una gota de sangre (y única arma capaz de vencer al Mono de Hierro), sin embargo, en general el experimento puede considerarse fallido. No tanto por introducir a Holmes en una historia de corte asiático, ni siquiera por el estilo gráfico en sí, sino por alejarse en exceso del personaje y su mundo. Fred Perry, dibujante y responsable también del argumento, demuestra su absoluto desconocimiento del detective de Baker Street, hasta el punto de que en la historia no aparece ninguno de los secundarios habituales (Watson, la señora Hudson, Lestrade…), y la representación que se realiza de Baker Street, sobre todo del exterior, hace pensar que el autor no se ha molestado en leer uno solo de los relatos de Conan Doyle.

En conclusión, una curiosidad más en el cada vez más extenso panorama de cómics dedicados a la figura de Sherlock Holmes, debutando en esta ocasión en un género como el amerimanga.





FICHA-

TÍTULO: Sherlock Ninja

EDICIÓN ORIGINAL: Noviembre 2009

EDITORIAL: Antartic Press

GUIÓN Y DIBUJO: Fred Perry

EDICIÓN ESPAÑOLA: No hay