viernes, 25 de enero de 2013

Sherlock en "El Jueves"

No es el primero (ni será el último, probablemente), pero queremos citar el pequeño homenaje que la revista satírica El Jueves le rindió a Sherlock Holmes en su número 1.856, correspondiente a la semana del 19 al 25 de diciembre de 2012. La portada original, cómo no, hacía referencia al supuesto fin del mundo que nos azotaría a todos en la mañana del 22, pero en su sección "Teníamos más portadas", la revista aprovechó para utilizar al detective en una crítica de corrupción (nada menos!).

 
La portada, por cierto, hace referencia al caso del diputado Santiago Cervera, supuestamente engañado para recoger un sobre con un soborno, caso que Holmes resuelve en la imagen... lástima que el trabajo sea mucho, Holmes no logre dar abasto, y los casos de políticos corruptos se multipliquen cada día en nuestro país...
Animamos encarecidamente a los holmesianos de pro a que busquen este número, no solo por esta portada, sino porque incluye también, dentro de la sección "50 señales del Apocalipsis", una referencia a la película de Holmes dirigida por José Luis Garci, que encaja perfectamente con el título.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Sherlock Holmes y la Pantera Rosa

La historia de la Pantera Rosa, siendo bien conocida, no deja de ser sorprendente: nacida en los créditos de la célebre película de Blake Edwards, protagonizada por un Peter Sellers en estado de gracia, este felino "asexual" (queda por decidir si es masculino o femenino) se ha paseado por multitud de cortometrajes y ha contado con varios shows televisivos (acompañando a otros personajes como la hormiga y el oso hormiguero, o el propio Inspector Clouseau), siempre bajo la música de la ya mítica banda sonora creada por Henry Mancini para el filme original.


Tras el éxito del film, el personaje vivió toda una serie de peripecias a lo largo de 124 cortos realizados entre 1964 y 1980, casi todos ellos estrenados en cine como complemento a una película, y algunos formando parte de un show televisivo que fue emitido también en nuestro país. Es el caso de Sherlock Pink, capítulo que fue emitido el 29 de junio del año 1976, como parte de The Pink Panther Show. En la trama, el felino va de excursión al campo, para lo cual lleva consigo un apetitoso y enorme pastel que espera comer al día siguiente. Sin embargo, al despertar descubre que el pastel ha desaparecido, y convencido de que un ladrón es el culpable, no dudará en calzarse un gorro sherlockiano en la cabeza y dar caza al malhechor.
 
 
A partir de ahí, se suceden una serie de peripecias plagadas de surrealismo, que demuestran un nivel de imaginación impresionante: desde el árbol que sale corriendo al sentirse investigado hasta la puerta huidiza, pasando por la escalera interminable, el coche deshinchable o el ladrón que sale del interior de un huevo... por no mencionar el espectacular final del episodio. Todo ello, en apenas seis minutos sin una sola palabra (en este capítulo no hay un narrador, como sucede en muchos otros), la misma banda sonora en todo momento (la citada música de Mancini) y una gran escasez de recursos gráficos, pero con una increíble expresividad. Un claro ejemplo de los resultados que puede alcanzar la buena animación.
 
 
No queremos finalizar el post sin recomendar encarecidamente el visionado de este episodio, que puede verse en el siguiente vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=WQhAHXBFXm0

martes, 11 de diciembre de 2012

Chaplin y Holmes

A menudo, los caminos del holmesiano son realmente inescrutables, y las referencias gráficas a nuestro detective aparecen en los lugares más insospechados... Es el caso de este pequeño volumen publicado por la editorial Parramón en 2005, dentro de la colección Em dic... Dicha serie consiste en una pequeña biografía en la que un personaje histórico explica en primera persona su propia vida, en un tono cercano a los más pequeños de la casa, para lo cual se acompaña de dibujos. Entre los títulos que aparecen, encontramos desde científicos como Albert Einstein o Marie Curie a escritores como Cervantes o Shakespeare, pasando por artistas como Leonardo da Vinci o Picasso, así como personajes de relevancia histórica como Alejandro Magno o Cleopatra. La variedad, como vemos, es la seña de identidad de la colección, que según leemos en la contraportada, fue galardonada con el Premi Crítica Serra d'Or Juvenil de Coneixements en 2005. El volumen que nos ocupa, dentro de nuestro interés holmesiano, es el que se refiere a Charles Chaplin, el genial actor, director, guionista y productor que revolucionó los inicios del cine con su personaje de Charlot, y que nos ha dejado clásicos eternos como El gran dictador, Tiempos modernos, Candilejas o El chico. El texto, obra de Luis Luque, va desgranando la vida de este personaje, al tiempo que las ilustraciones de Carles Arbat va acompañando a la historia, que cubre desde el nacimiento e infancia de Chaplin hasta su muerte a finales de los años 70.


Sin embargo, el dato que más nos interesa es el que se refiere a los inicios de Chaplin, cuando el joven aspirante a actor vivió uno de sus primeros éxitos en escena interpretando a Billy, el botones del 221B de Baker Street, en la adaptación teatral que protagonizara William Gillette, y que acabaría por fijar el aspecto más reconocido del personaje (por cierto, que la relación entre Chaplin y Holmes, el real no el de la escena, fue también la base de la novela del español Rafael Marín Elemental, querido Chaplin). Según leemos en esta biografía (traduzco directamente del catalán): "(...) Más tarde el director de una compañía de teatro me dio oto papel. Y fue así como hice de Billy, el botones de Sherlock Holmes. Sí, el chico de los recados del doctor Watson y el legendario detective. (...) La obra tuvo un éxito inmenso. Durante cuarenta semanas la representaron por toda Inglaterra, y en Londres se agotaron las entradas para todas las funciones (...)". El texto, cómo no, aparece acompañado de una ilustración de un Sherlock Holmes clásico, con su atuendo característico, mientras que al fondo podemos ver la silueta del joven Chaplin interpretando a Billy.


Se echa en falta, sin embargo, alguna referencia a Gillette, pero tratándose de una obra dirigida a la divulgación y cuyo principal público son los niños, probablemente al autor del texto le pareciera un dato innecesario. El texto de Luque resulta, sin duda, una excelente síntesis de la vida de Chaplin, junto a una cronología histórica y social que finaliza el libro; por su parte, el dibujo de Carles Arbat logra ser clásico y a un tiempo tiene toques de modernidad, como esas ilustraciones imperecederas de las publicaciones infantiles de antaño, algo que se puede comprobar en la representación de Holmes. En cualquier caso, se trata de una perla holmesiana ciertamente difícil de encontrar, y que por tanto merecía ocupar un lugar en este blog.

FICHA-
TÍTULO:
Em dic... Charles Chaplin
EDICIÓN: 2005
EDITORIAL: Parramón
GUIÓN: Luis Luque
DIBUJO: Carles Arbat

lunes, 19 de noviembre de 2012

El Holmes de... Sergio Bleda

Ahora que muchos de los holmesianos españoles estamos pendientes de lo que el autor Alberto López Aroca nos deparará en su próximo pastiche La rata de Sumatra, para el cual muchos de nosotros hemos contribuido a través de un exitoso proceso de crowfunding, he creído conveniente recuperar el Holmes que me dedicó uno de los grandes amigos y colaboradores del autor, el dibujante albaceteño Sergio Bleda (1974), responsable de las láminas de edición limitada con las que se premiaba a los más generosos contribuidores del crowfunding (y que, al hablarle de mi proyecto de novela gráfica, no tuvo reparo en calificarme como "futura competencia", que no podré agradecerle lo suficiente).


Bleda tuvo a bien dedicarme un Holmes con rostro femenino, a imagen de uno de sus personajes, y debo decir que en la conversación que tuvimos demostró ser una gran persona, departiendo incluso acerca de aquella Línea Laberinto que Planeta impulsara hace años para dar cobijo a autores españoles, y de la que no guardaba buen recuerdo (los detalles me los guardo, que no tengo permiso del autor para hacerlos públicos, jeje). En cualquier caso, he aquí un ejemplo del trabajo que podrán disfrutar los destinatarios de la lámina de Bleda, y debo decir que pueden considerarse unos auténticos privilegiados.

lunes, 24 de septiembre de 2012

El gato del kimono

Después del descanso estival, y de haber librado cuestiones varias (incluido el final de una tesis doctoral), volvemos a la carga con el repaso a las apariciones de Sherlock Holmes en el mundo del cómic, y lo hacemos con uno de los ejemplos más peculiares de incursiones del detective de Baker Street en el universo de las viñetas: hoy hablaremos de El gato del kimono, la muy personal obra de la guionista y dibujante Nancy Peña, en la que se combinan a la perfección el clasicismo nipón, una historia de marineros añorados de su tierra y nuestro querido Holmes.

 
Digámoslo claramente: El gato del kimono es un cómic muy personal y peculiar, y por lo tanto, realmente genial. La historia empieza con la leyenda de un extraño kimono lleno de gatos, tejido por una dama japonesa, y en el que los animales están vivos, escapan y actúan por su cuenta. Esta leyenda, que en ningún momento se revela como cierta o falsa, es el inicio de la peripecia del gato protagonista, que escapa de su Japón de origen para acabar en la cubierta de un barco americano.
 
 
El gato acabará a bordo de un barco con marineros que se aproximan a su permiso, y a bordo del barco dará origen a sus peculiares características, como es su transformación en mujer y su acoso de uno de los marinos (en uno de esos episodios en los que no sabemos si el sueño o la realidad son los que toman el control del relato...).

 
El relato hace coincidir al gato con Sherlock Holmes, que hayándose de pesca con su inseparable doctor Watson, acabará adaptando a la mascota y siendo víctima de su particular origen. Y es que como ya quedó claro a bordo del barco, el gato, lejos de ser un gato corriente, es un minino dotado de una personalidad propia, que sonríe como si el gato de Alicia en el País de las Maravillas se tratara. Normal que despierte las sospechas del detective...

 
Nancy Peña, desde su personal estilo, presenta una historia bien trabada que no puede leerse de un tirón, sino que exige un papel más activo del lector, entreteniéndose en cada una de las viñetas y disfrutando de un cómic que se lee con auténtico placer. Solo se le puede reprochar a la autora que no se haya informado más del personaje de Holmes y su mundo, ya que encontramos una referencia a una señora Watson llamada "Claire" (aunque tal vez no sea así, y la autora se refiere a las desconocidas primera y tercera esposa del doctor... ¿quién sabe?).
 

En conclusión: una muestra de cómo el detective puede adaptarse a todos los géneros posibles, incluido un relato onírico plagado de referencias a un mundo surrealista donde nada es lo que parece, y la realidad y la ficción parecen superponerse. Sin duda, un escenario muy adecuado para el investigador racional por excelencia... Por cierto, que esta obra pertenece a una trilogía, en la que la autora prosigue la historia del gato...
 

FICHA-
TÍTULO: El gato del kimono (Le chat du kimono)
EDICIÓN ESPAÑOLA: 2008
EDITORIAL: Dibbuks (edición española)
GUIÓN Y DIBUJO: Nancy Peña


lunes, 18 de junio de 2012

Sherlock Holmes en "Phineas y Ferb"

Dentro de la animación actual, prácticamente copada por cierta esponja de color amarillo, una de las pocas series capaz de plantar cara al cocinero del Crustáceo Crujiente es probablemente Phineas y Ferb, título que oculta las peculiares andanzas de un par de hermanastros a cual más desastroso, y que viven todo tipo de aventuras e invenciones disparatadas mientras tratan de escapar al mal humor y las ganas de pillarlos con las manos en la masa de su hermana Stacy. Pero siendo el blog que es, y dedicado a lo que está dedicado, nos centraremos en uno de los capítulos de la serie, concretamente el titulado "Elementary, my dear Stacy", en el que no aparece el personaje de Holmes, pero sí se convierte en el espejo donde Candace, más convencida que nunca de que alcanzará su objetivo, decide mirarse.


En este episodio, el undécimo de la segunda temporada de la serie, Phineas y Ferb viajan junto a sus padres, su insoportable hermana mayor Candace y la mejor amiga de esta, Stacy, a Londres para visitar a los abuelos. El caso es que los ancianos viven en pleno campo y, ante el aburrimiento de las dos jóvenes, no se les ocurre otra cosa que prestarles las obras completas de Sherlock Holmes para que se las lean. A pesar de las reticencias iniciales, Candace y Stacy acaban pasándose la noche en blanco, incapaces de dejar de leer las andanzas del detective de Baker Street. Sin embargo, a la mañana siguiente toca visita a la ciudad, momento en el que la familia se separa para ver cada uno lo que le interesa...


...y es en ese momento cuando Candace, inspirada por lo que ha estado leyendo durante las últimas horas, decide que va a aplicar las técnicas de Holmes para pillar a sus hermanos realizando alguna trastada y chivarse a su madre (motivo que, junto a las aventuras del ornitorrinco Agente P., supone la trama principal de la serie). Dicho y hecho, ella y Stacy se convierten en Holmes y Watson, y se sucede entonces toda una serie de persecuciones a lo largo y ancho de Londres, que acaba con el descubrimiento del plan de los traviesos Phineas y Ferb: la creación de un tobogán acuático gigante.

Como no podía ser de otra forma, Candace no logra su objetivo (en parte, obstaculizada por el Agente P., que vive su particular visita a Londres en compañía de un remedo de James Bond), a pesar de contar con la inspiración holmesiana. El episodio, al margen de la trama detectivesca y el homenaje al detective, cuenta con bastantes guiños a la cultura londinense, como puede ser la presencia del Eye of London, el omnipresente Big Ben, y sobre todo un atisbo del cockney, esa peculiar forma de hablar a través de metáforas que tanto sorprende a los ajenos a la ciudad.
En resumen, nos hallamos ante un adecuado y muy digno homenaje al detective de Baker Street, esta vez en el universo de la animación, que muestra la universalidad del personaje, su vestimenta y, en definitiva, su valor como icono incluso en una serie infantil.

El episodio, por cierto, puede verse completo y en castellano vía Youtube en este link.

domingo, 3 de junio de 2012

El Holmes de... Melinda Gebbie

Esposa y colaboradora habitual del guionista británico Alan Moore, la dibujante Melinda Gebbie me dedicó durante su visita al Salón del Cómic de Barcelona esta "Alicia" disfrazada de Holmes, a pesar del choque entre ambos elementos (y con lo que la autora bromea en el texto de la dedicatoria).


El personaje, por cierto, está extraído de Lost Girls, un peculiar acercamiento de Moore a la pornografía a través de los personajes de Alicia, Dorothy y Wendy (y aún gracias que no se le ocurrió meter por medio a Holmes, que todo podría ser...) y que cuenta con la elegancia de dibujo de Gebbie para evitar caer en la vulgaridad. Junto a Moore, Melinda es también la creadora del personaje Cobweb, una singular justiciera que sigue la estela de las heroínas femeninas de Moore. Todo ello, obras y personajes no accesibles para todos los públicos, pero con una gran calidad artística fruto del buen trabajo de Melinda Gebbie.